Jueves 19 de Agosto de 2021
En el mapa conceptual del entrenador rojinegro Fernando Gamboa está primero poner las energías en su equipo, en que se haga cargo de la pelota, que presione alto, con los zagueros plantados cerca de la mitad de la cancha y que se terminen las jugadas con varios futbolistas en las inmediaciones del área contraria. Pero el Negro sabe mejor que nadie que para maniatar a Central en el clásico del domingo sus dirigidos tendrán un partido aparte, que será neutralizar y enjaular en la cancha al talentoso creativo auriazul Emiliano Vecchio, el futbolista que con espacios puede ser una pesadilla y complicarle la vida a Newell’s.
Gamboa siempre repite que cuando la pelota la tiene Newell’s justamente el destino del partido está en manos propias, ya que si al balón lo controla el rival el timón del cotejo cambia de dueño y allí se empieza a “sufrirlo”. Y justamente Vecchio es uno de los futbolistas que a partir de monopolizar la pelota, juega y hace jugar a sus compañeros. Tiene una gran lectura para elegir los caminos del ataque y si encuentra libertades puede ser un problema sin solución.
Para que eso no ocurra el DT leproso tendrá que lograr un dispositivo estratégico con el que tenerlo siempre a raya y controlado. Que no encuentre espacios que le permitan atacar con la cancha de frente, quitarle tiempo de pensar y empiojarle la asistencia a los atacantes. Si bien no parece que Gamboa le hará una persecución personal al diez canalla, sí tendrá que diseñar un cerco celoso y escalonado para tomarlo con rigurosidad. Allí será fundamental el armado del mediocampo. Hasta acá Newell’s siempre jugó con tres volantes, dos atacantes por los costados y un centrodelantero. Y si continúa con este esquema el control de Vecchio estará en manos de los volantes. Así, todo indica que el duelo del diez canalla será a todo o nada con los mediocampistas leprosos.
En este sentido, tal vez el que más despliegue tenga para hostigarlo y comerle los talones sea Jerónimo Cacciabue. El Aviador incluso terminó jugando de volante central ante Racing y esta podría ser su función también en el derby.
Mientras que al que le sobra oficio y capacidad para jugarse un duelo aparte con Vecchio es a Pablo Pérez, que podría ganarse un lugar entre los once y tener un desafío picante mano a mano con el diez canalla.
Claro que si juegan Cacciabue y Pérez de entrada esto podría significar la salida del equipo de Juan Sforza, ya que el tercer volante sería el creativo rojinegro Nicolás Castro.
Una alternativa poco probable sería que los cuatro mediocampistas mencionados sean de la partida y uno de los delanteros deje el equipo y Newell’s ataque con dos puntas bien definidos.
Pero hay más. Y es que Julián Fernández, que corría desde atrás en su recuperación, ya entrenó a la par del grupo y hasta podría ser una opción extra entre los volantes para el derby, al menos en cuanto a estar disponible. Había sufrido un desgarro en el isquiotibial izquierdo el 17 de julio pasado. Es muy difícil que llegue, pero no está descartado y claro que podría sumarse a la causa de neutralizar a Vecchio.
Gamboa tendrá que estudiar pro y contra de cada planteo táctico y buscar potenciar a su equipo, que hasta acá es implacable de local con tres victorias consecutivas, pero a la vez una de las claves del clásico será bloquear a Vecchio para minimizar al rival.
Si bien es una historia totalmente diferente, en el pasado clásico de mayo, en el Gigante, con Newell’s bajo la conducción de Burgos, Vecchio gozó de todas las libertades y manejó a su antojo los hilos canallas en lo que fue una inapelable goleada 0-3.
En la batalla por el control de la pelota Newell’s buscará tenerla en su poder el mayor tiempo posible y para ello tendrá que enjaular a Vecchio. Este será un partido aparte, dentro del gran partido que será el clásico.