Ovación

Newell's tuvo una recaída ante Argentinos y volvió a terapia

La derrota lo hizo retroceder varios pasos en el ciclo de De Felippe. Fue 1-0 en La Paternal.

Domingo 18 de Marzo de 2018

El paciente volvió a terapia. Tuvo una recaída. Demasiado rápida, muy evidente. La mejoría exhibida hace unos días pareció que le devolvería el buen ánimo. Pero no. No duró ni los 25' que logró mantener en equilibrio su cuerpo. Si cuando intentó dar los primeros pasos trastabilló hasta caerse sin poder levantarse. Entonces hay que entender que el presente lo mostrará de a ratos bien y mal. No hay otra. Este Newell's es lo que se ve. Un equipo que está muy justo, que va a los tumbos y que no hay otra que trabajarlo. ¿Cómo? Conociendo el diagnóstico y buscándole la vuelta. Con paciencia, apostando a que en los 7 pasos que le restan dar camino al final tropiece lo menos posible.

   Así como pareció entenderlo el nuevo asistente médico. El que llegó a tratar de encaminarlo de otra forma. El mismo que prefirió no arriesgar a un golpe mayor que el del 0-1. Es lo que entendió el entrenador Omar De Felippe al no apostar por un tercer relevo ni cuando le quedaba media hora de juego. Explicó sus motivos (ver página 4), entendibles, aceptables, coincidentes o no. A él le dieron la tarea y habrá que esperar las respuestas en los próximos resultados.

   El primero le dio la razón con el 2-0 ante los sanjuaninos. El segundo le dio la espalda, en el mediodía de La Paternal. Ante este Argentinos Juniors que tiene altibajos pero un mejor andar que el rojinegro. Que se nota en la tabla de posiciones, que es lo que más le importa. Es que ellos apuntan a sumar para el promedio y volver a ser un equipo de primera en continuado. Newell's no sufre este torneo, pero si sigue con las recaídas deberá agarrarse fuerte de donde sea.

   Por algo cambió de médico/técnico. No es un dato menor que las últimas 5 veces que jugó fuera de su casa perdió (ver página 5). Tampoco que ante la primera adversidad, por sus bajas defensas (que se entienda en general, no a los cuatro del fondo) no pueda levantarse. Le pasa seguido. Y pese a que lo golpean con un gol, eso lo tira abajo.

   "Es de la cabeza", dicen algunos. "Le faltan jugadores", replican otros. "Hay que hacerlos jugar de otra forma", pregona el resto. En realidad es un combo. Y prestar atención a todas estas causas es lo difícil.

   Al menos, el médico de cabecera no anduvo con vueltas al dar el diagnóstico en su primer contacto tras los 90' con el 0-1 con el que lo picó el Bicho de La Paternal. De Felippe fue contundente: "No fue un buen partido. No me gustó el equipo. Jugamos muy distinto que ante San Martín y perdimos 1-0 como ya pasó tantas veces". El tema es que ya parece costumbre.

Ahora la Lepra debe aprovechar al máximo los quince días sin fútbol (el sábado 31 recibirá a Tigre, un rival tan o más flojo). Allí deberá rehabilitarse.

   Entrenar, entender y creer en la solución que aporte el técnico. Venía mal, pareció que el primer paso victorioso lo encaminaría, pero ayer no sólo lo dio para atrás sino que fue un par de casilleros más abajo.


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