Newell's tiene jerarquía en el banco con Heinze, pero le faltan resultado y juego
La llegada del Gringo fue aceptada en su mayoría por los rojinegros, pero las dos caídas consecutivas y el deslucido funcionamiento elevaron las críticas

Lunes 27 de Febrero de 2023

El fútbol es resultado y cuando el gol no aparece o el juego no es el esperado aparecen los cuestionamientos. Siempre pasó y eso no se modificará por más peso que tenga un jugador o un entrenador, como en este caso de Gabriel Heinze al mando de Newell's. El Gringo llegó con la aceptación popular y no hubo recriminación o duda alguna. El consenso fue absoluto después de que se sentaran en el banco diversos nombres que pasaron dejando solo penurias. Pero todo apoyo o apuesta merma cuando los resultados no son los esperados y más aún cuando el juego pregonado no satisface las expectativas de los hinchas.

Es lo que sucede en este momento con Heinze. Se puede sostener, sin margen de error, que fue la mejor elección leprosa para conducir al equipo. De hecho, no hubo voces discordantes al momento de su anuncio como DT. Pero el amor que parece eterno se diluye cuando no hay respuestas satisfactorias del equipo.

Siempre se sostiene que los triunfos tapan situaciones y esa es una clara realidad. El juego pregonado y la idea impuesta por el Gringo aún no lograron entusiasmar a los leprosos y, encima, no gana como para disimular el momento. Y esta combinación resulta letal a la hora del análisis tribunero, donde se exigen respuestas rápidas y mágicas.

"Duden de mí, ellos son grandes futbolistas que van a andar bien y están haciendo todo", sostuvo el técnico de Newell's tras la caída en Córdoba frente a Instituto que, sumada a la eliminación de la Copa Argentina en manos de Claypole, multiplicó aún más las críticas.

Heinze era y es la mejor alternativa para conducir a la Lepra después de experimentos deslucidos. Pero por más jerarquía o sapiencia que tenga el entrenador si el material que tiene a mano no es de la jerarquía necesaria todo se hace cuesta arriba. Es verdad, en este caso el DT eligió cada uno de los nombres que llegaron como refuerzos -algunos lo hicieron a último momento tras una inversión de cerca de 5 millones de dólares- y, además, tuvo un largo período para preparar el equipo. Y ahí le cae toda la responsabilidad.

Está claro que el Gringo no modificará demasiado su idea por más que en algunos momentos enardezca a los hinchas con una posesión o toqueteo improductivo. Pero mientras logre ganar todo cuestionamiento será minimizado. Es por eso que el sábado, a las 21.30, Newell's tendrá que volver a sonreír cuando reciba a Barracas Central para así calmar las voces críticas que hoy suenan con fuerza por las dos derrotas consecutivas que padeció.