El equipo rojinegro necesita pasar de ronda en la Copa Argentina para darle signos de vida a un ciclo que se viene apagando y que depende más que nunca de ese pasaje
Lunes 19 de Agosto de 2024
Newell’s deberá afrontar una instancia crítica y decisiva, aún en plena caída. Está obligado a sacar fuerzas de flaquezas. La derrota con Racing expuso de manera más enfática su errante transitar, abrió más las heridas y ahora está forzado a arriesgar todo lo que le queda, que ya es muy poco, en el duelo del miércoles, a las 19, por Copa Argentina ante Central Córdoba de Santiago del Estero, en San Nicolás, donde tendrá todas las responsabilidades y las urgencias de su lado, sobre sus hombros. Por su gran culpa.
El ciclo que conduce Sebastián Méndez está en juego. Nada menos. Arribó a este trance de sentencias demasiado rápido porque nunca pudo construir una plataforma de despegue ni carriles de desarrollo confiables.
Los indicios que esbozó en el primer tiempo ante Barracas en el estadio de Huracán fueron cediendo en intensidad y nunca más pudo ratificar aquella señal inicial. Nunca consiguió establecer un nuevo paso adelante. Todo fueron intentos fallidos, contratiempos y golpazos que obligaron a retroceder casilleros.
Dentro de ese nocivo efecto de empeoramiento, la Lepra tendrá que batallar para tratar de conseguir un pasaje a los cuartos de final de la Copa Argentina, el único salvoconducto que podría liberar en estado de perturbadoras tensiones internas que en la actualidad lo están maniatando y llenando de complicaciones sus márgenes de maniobras.
Si no quiere tirar por la borda un nuevo proceso, Newell’s tiene que dar la cara e imponer condiciones por su propio peso específico. Tendrá que tirar sobre la mesa de acción sus cartas más pesadas y mostrar las diferencias de potencial que existen entre las dos filas.
Hoy su propia crisis lo está devorando. Está inmerso en un pantano de incertidumbre que no lo deja hacer pie ni levantar la cabeza. Está desestabilizando sus ambiciones basales y para creer en un futuro posible debe dar lucha hasta el final en Copa Argentina.
Así se entiende el trascendental valor que tiene el duelo del miércoles en San Nicolás. Según lo que trasciende de la entidad del parque Independencia, no habrá continuidad de este proyecto si no hay boleto para seguir camino en esa competencia. Es que todas las demás puertas se fueron cerrando, la mayoría de manera cruda y cruel. Y esta chance se fue vistiendo con ropas cada vez más atractivas para un Newell’s que en otras épocas miraba de costado, sin valorarla.
Si el conjunto rojinegro no obtiene un pase de ronda, todo indica que se apurarán los tiempos y podría caer la barrera de finalización de camino para el proceso del Gallego Méndez. Si eso ocurre, sería el segundo técnico que quedaría en el camino en una angustiante temporada que sólo suma inconvenientes en cada fecha, en cada búsqueda de intentos de reacción.
Este escenario tendría que despertar y obligar a muchos replanteos internos. Habría que enfocar todos los análisis en decisiones que nunca fueron solución, ni tampoco atajos ni recetas para encontrar una dosis mínima de rebeldía ni vías de crecimiento.
En ebullición
Este Newell’s irá a San Nicolás en plena etapa de ebullición. Con el actual DT tampoco pudo encontrar nombres, ni formas, ni estructuras de funcionamiento futbolístico colectivo que le permitan apuntalar un sendero propio, lejos de las dudas y los problemas que lo persiguieron durante toda la temporada.
Para el miércoles, la Lepra no tiene otra opción que llegar a los cuartos de final de la Copa Argentina. Así, podrá ponerle un freno de mano a este momento que arrastra solo pesares, para cortar las 3 derrotas al hilo y este halo negativo sin triunfos que ya se extiende a 5 encuentros.
Newell’s tiene que dar la talla en la parada más brava de este ciclo. Llegó a este punto límite por su propia impericia, y todavía le queda una oportunidad de carácter extraordinario que puede destrabar todo y echarle algo de luz a este laberinto, cada vez más oscuro.
Imposible pensar más adelante
En este panorama, queda absolutamente claro que todo depende del choque de este miércoles ante el ferroviario santiagueño en el estadio Único de San Nicolás.
En ese marco de exigencias y requerimientos, para un equipo que todavía está sin rumbo, mirar un poco más adelante al encuentro con River Plate, programado para el domingo 25 de agosto, a las 20.30, en el Monumental de Núñez por la fecha 12ª de la Liga, asoma como algo decididamente desmedido, demasiado lejano, demasiado arriesgado.
Primero, Newell’s tiene que concentrar todos sus esfuerzos en esta última posibilidad. Todo indica que no habrá más si no se consigue ese pase de instancia en la Copa Argentina.
La directiva, el técnico y los jugadores conocen mejor nadie esas exigencias y el duelo con Central Córdoba se desarrollará entre reclamos y urgencias.
De manera paralela, en la comisión directiva algunos ya estarían buscando opciones de sucesión por si descarrila este proceso. Algunos piensan que hay que buscar apellidos importantes para tener conocimiento y espalda para sacar a flote esta embarcación ya deteriorada. Y otros estarían sugiriendo apostar a uno de los que ya está trabajando en el club para ganar tiempo y tratar de que aclare el panorama.