Domingo 26 de Enero de 2020
Newell’s no la iba a tener fácil en Sarandí. Y así fue. El equipo del Huevo Rondina es utilitario, astuto y nunca arriesga más de la cuenta. Para marcar la diferencia los rojinegros debían hacer pesar a sus jugadores con talento, como el Gato Formica y Aníbal Moreno, para mover la pelota y tener las riendas del partido en sus manos. Pero poco de eso ocurrió en el desarrollo y fue un duelo más trabado y luchado que jugado por abajo. Por ello el punto que sumó la Lepra en el estreno del 2020 debe ser visto como un paso adelante. Lo perdía, lo supo empatar y no tuvo nafta para ganarlo.
Además no es un dato menor que Newell’s se encontró en desventaja por el sablazo de Fernando Torrent promediando la primera etapa, tras una desatención del ala izquierda defensiva. Ni Bíttolo ni Moreno cubrieron la zona y llegó el sopapo de Arsenal. Claro que a partir de ahí lo positivo fue la reacción rojinegra para ir a buscar la reivindicación. El equipo de Kudelka no se lamentó, se supo rehacer y fue al frente. Tuvo premio antes del cierre del primer tiempo.
Llegó por un penal que generó Maxi forzando la mano en el cierre de Sbuttoni y el propio capitán no perdonó desde los doce pasos para establecer la paridad.
Luego el complemento casi estuvo de más por el intenso calor y el punto vale para engrosar el promedio, el objetivo excluyente del semestre. Hay muchísimo por mejorar, en especial en la zona de gestión, en la fórmula Formica-Moreno.
Los puntos más altos leprosos fueron la solvencia de arriba de Lema en las dos áreas y la categoría inoxidable de Maxi para llevar la pelota para adelante con inteligencia y complicarle la vida al oponente.
Leal, un poco más picante, y Albertengo no cumplieron su parte y tal vez por ello quedó claro que Sebastián Palacios será bienvenido.
Calor difícil de aguantar
El segundo tiempo encontró a Newell’s con las energías acotadas por el intenso calor y hasta lo reconoció Kudelka, haciendo la salvedad de que el condicionante fue para ambos equipos. Por eso el empate terminó siendo el resultado que estuvo más cerca de la justicia. A Newell’s le faltó ambición para ir por más y Arsenal no se quiso regalar para no quedarse sin nada. Hasta el juez Ariel Penel entendió el tácito pacto final de no agresión.
Claro que el empate no puede ser visto como un gran resultado. Pero Newell’s, que en los últimos tiempos era un tentempié de visitante, ahora recuperó consistencia en el campo ajeno y en las últimas tres excursiones: Atlético Tucumán 2-2, Independiente 3-2 y ayer con Arsenal 1-1 no salió derrotado. Un buen augurio si ahora conserva su poderío en el Coloso, donde el próximo escollo será San Lorenzo.
En la empinada carrera del promedio hay que tratar de avanzar casilleros en todos los partidos y en la tarde de ayer Newell’s trepó un peldaño ante un rival que fue la revelación del semestre pasado.
Hay mucho por corregir, pero la nueva historia recién comenzó. Ahora, luego de ser tres excursiones sin derrotas volverá al Coloso con la ilusión de abrazarse al triunfo con San Lorenzo. Sumar siempre es positivo. Newell’s ayer cumplió con el objetivo de mínima.