Ovación

Newell's se trajo un buen empate ante el complicado Estudiantes

Con el mismo material, ayer se vio a otro Newell’s. Ese fue el saldo principal del empate con sabor a algo más que obtuvo la Lepra en la tan esperada presentación de Gerardo Martino como entrenador del equipo del Parque.

Domingo 12 de Febrero de 2012

La Plata / Enviado especial.- Con el mismo material, ayer se vio a otro Newell’s. Ese fue el saldo principal del empate con sabor a algo más que obtuvo la Lepra en la tan esperada presentación de Gerardo Martino como entrenador del equipo del Parque. Hubo una idea de juego, una estrategia para llevarla adelante, un enorme despliegue de los jugadores y por sobre todo la entereza anímica para remontar el resultado ante un Estudiantes siempre riesgoso en La Plata. Un 1 a 1 intenso, con varios pasajes favorables a los rojinegros. Un mojón positivo para arrancar el Clausura.

El ciclo de Martino empezó bien. No era sencillo medirse con el revitalizado Estudiantes de Verón y compañía. Por eso el empate tiene sabor a más, porque también en el final Newell’s ofreció la sensación de haber terminado más entero y hasta estuvo en condiciones de quedarse con todo si era más preciso en el tramo final de sus jugadas. Pero hay que recordar que viene de un año para el olvido y con casi las mismas caras lució renovado futbolísticamente. Eso es lo más positivo.

¿A qué jugó el Newell’s de Martino? Primero nunca se sintió menos que un rival que en el plano individual está entre los mejores del país. Con esa premisa la línea de fondo se plantó treinta metros adelante de Peratta y la idea fue no encajonarse, evitando que la Brujita se moviera a voluntad.

En el medio Mateo cortó todo lo que le pasó cerca y la movilidad de Pablo Pérez y Bernardi fue la clave para desorientar a Estudiantes. Porque sólo Verón mientras estuvo en cancha fue una amenaza. El resto del equipo del Vasco Azconzábal no encontraba resquicios para arrimar peligro.

En la estructura ofensiva rojinegra Figueroa arrancó por izquierda y a pesar del esfuerzo que realizó, cuando debía acelerar trastabillaba. Arriba Sperduti fue puro corazón y Urruti lidió con los recios Cellay y Desábato.

Pasada la primera media hora no había ocurrido mucho cerca de los arcos, aunque el trámite era intenso y ambos equipos intentaban con sus armas.

Apenas se vio un cabezazo a la carrera de Boselli que manoteó el Flaco Peratta. Pero llegó el agarrón de esos que hay varios por partido de Víctor López, que igual no debió hacerlo, a Desábato dentro del área y facturó Boselli desde los doce pasos. ¿Se venía la noche? Para nada.

En el amanecer del segundo tiempo, Mateo quitó en el mediocampo, Pablo Pérez metió una pelota maradoniana para Maxi Urruti, quien abrió bien los ojos y burló a Andújar definiendo por abajo de su cuerpo cuando lo salió a marcar. Un Empate justo. Y había resto de buscar más.

Ya sin Verón, el Pincha no engranaba y Newell’s lucía más compacto. El ingreso del Chinito Torres aportó audacia. Con más precisión en el pase final la Lepra se hubiera quedado con la victoria. Pero igual hubo optimismo generalizado en el vestuario rojinegro.

Porque tuvo un arranque que invita a creer en que se puede formar un equipo competitivo y con la dinámica como carné de identidad. Dio el primer paso en una escalera que será empinada. El Newell’s del Tata superó el primer examen con un aprobado grande. Debe acentuar lo que hizo bien.

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