Ovación

Newell's saldó la deuda interna con un convincente triunfo en casa

Newell’s necesitaba ponerse de pie después del cachetazo en el sur. Y, sobre todo, pegar el grito en casa para archivar en el baúl de los recuerdos ingratos la caída ante Argentinos. El objetivo lo alcanzó holgadamente, porque el equipo de Sensini tejió una goleada sin sobresaltos y justificada. Como para que las acciones vuelvan a cotizar alto en la bolsa del Apertura, el equipo se entrevere en el lote de los animadores y, encima, alcance la línea de Central.

Domingo 04 de Octubre de 2009

Newell’s necesitaba ponerse de pie después del cachetazo en el sur. Y, sobre todo, pegar el grito en casa para archivar en el baúl de los recuerdos ingratos la caída ante Argentinos. El objetivo lo alcanzó holgadamente, porque el equipo de Sensini tejió una goleada sin sobresaltos y justificada. Como para que las acciones vuelvan a cotizar alto en la bolsa del Apertura, el equipo se entrevere en el lote de los animadores y, encima, alcance la línea de Central.

  Era obligatorio conseguir el voto de confianza de la gente. Había que hacer olvidar aquellas muestras de desaprobación que aparecieron en la última puesta en escena en el Coloso cuando el equipo cayó rendido frente al Bicho. La empresa no aparecía sencilla, porque enfrente estaba un Atlético que necesita engordar su promedio. Aunque Newell’s hizo fácil lo que se presumía complicado. Con orden, entrega física y concentración logró pasar por encima a un desdibujado Decano.

  Esta vez hizo que los Boquita boys dejaran de lado la presión que impone el Coloso y que a veces atrae a los fantasmas que llenan de incertidumbre. Newell’s fue amo y señor en casa y nunca pasó zozobra. Como un boxeador bien parado en el ring, pegó golpes certeros para dejar sin fútbol ni reacción al rival.

  Tan sólo una decena de minutos tuvieron que esperar los hinchas para pegar el grito sagrado. Bernardi metió un centro como con la mano para que Insaurralde la tocara al gol y se hiciera su propio regalo el día de su día cumpleaños.

  ¿Reacción del rival? Nada. No sólo porque no tenía la partitura futbolística, sino porque tampoco Ñuls le permitió al Decano acercarse a Peratta. Siempre lo tuvo controlado, a tal punto que en 45’ sólo avisó con un cabezazo desviado de Villavicencio.

  En ningún momento quedó la sensación en el Coloso que las historia podía tener un final triste para los leprosos. Todo lo contrario. Porque el fondo, con línea de tres cuando atacaba pero de cinco cuando defendía, estuvo sincronizado, el tándem Mateo-Bernardi se lució robando y administrando el juego y arriba Achucarro estuvo picante al enfrentar a los defensores.

  Newell’s necesitaba dar otro golpe para trabajar el partido con tranquilidad. Y lo consiguió con una jugada que despertó gritos y aplausos. Achucarro recibió un pase de Sánchez Prette y le hizo la bicicleta para dejar pintado a Páez y clavar un golazo. 2 a 0 y delirio.

  Ese golpe certero al mentón del Decano lo dejó sin aliento y se limitó a esperar el campanazo final sabiendo que no había chance para cambiar la historia. A tal punto bajó los brazos que permitió que la Lepra se luciera con lujos. Formica metió un taco e hizo la pared con Quiroga y estampó el tercero para cerrar la goleada revitalizadora.

  La Lepra regresó al Coloso tras dos juegos fuera de casa. Lo hizo a puro gol para dejar sentado que está vivo. Y en un torneo con equipos mediocres ayer dejó sentado que tiene argumentos como para estar en la conversación. Goleó y se trepó. l



 

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario