Newell's recibió un golpazo inesperado en su visita a Banfield y se volvió con las manos vacías

Newell's desperdició un penal, volvió a jugar muy mal y cayó 2-0 ante el taladro, en una derrota que expuso una de las peores caras durante el ciclo de Larriera.

Martes 04 de Junio de 2024

Newell's necesitaba evitar los obstáculos y los tropiezos inesperados. Precisaba aprovechar el contexto favorable que exponía la debilidad del presente del rival y establecer una clara señal de avance, y que funcione como jalón motivador. Tenía que obtener una cosecha gruesa para trepar en todos los escalafones y para volver a creer en sus condiciones y en su propia cruzada.

Por eso, el tremendo traspié 2-0 ante Banfield en el estadio Florencio Sola, con dos goles de Milton Giménez, representa un auténtico freno de mano para un equipo que venía progresando solo desde lo estadístico y lo numérico, y que volvió a chocar feo contra su impericia, sus limitaciones y su lánguido transitar.

Otra vez, se dio de frente contra una producción muy poco convincente. El nivel de juego sigue estando bastante lejos de los parámetros de aspiraciones originales, aquellos que esbozó en el inicio de temporada. Y se encienden cada vez más fuertes las señales de alerta para un proceso que no encuentra su norte. Todo sigue caminando por una peligrosa cornisa de cuentas pendientes que esta vez no pudo ser maquilladas por un resultado de ocasión.

Cedió las riendas

En el inicio del pleito, el conjunto leproso no salió desesperado a buscar su recompensa. Sin apuros se ubicó posicionalmente para que les quede cancha a los rápidos de arriba, Panchito González y Brian Aguirre. Cedió las riendas del comienzo. En tanto, Banfield era el que proponía pero se hundía en sus propios nervios y en la ansiedad de su gente. Esa postura de la visita se extendió hasta pasados los 10’. A los 12’, un cabezazo muy liviano de Cacciabue tras un tiro libre de Banega fue el primer intento más o menos serio.

A los 15’, llegó un penal por mano de Quiros, tras dos remates furiosos de Aguirre y salvadas de Sanguinetti. Tres minutos después, se hizo cargo el Colo Ramírez, quien no pudo facturar la apertura del rojinegro, porque su disparo anunciado, débil y a la izquierda fue sacado por el arquero del taladro. La tibieza de la ejecución expresaba con crudeza el mal momento del centrodelantero uruguayo. Y quedó claro, que la visita desperdició oro en polvo en el tramo de arranque del cotejo.

Esa falla lo dejó bastante aturdido y luego le costó mucho generar más acciones de peligro similares a la previa del penal. Y el trámite se ubicó en un desarrollo de bajo vuelo. A los 36’, un tiro lejano de Cacciabue sacó de la chatura los últimos minutos de la primera etapa. De ahí en más, todos fueron intentos estériles con muy poca claridad, y ninguno de los delanteros leprosos encontraba final de jugada.

Pelea de ciegos

En el complemento, el tinte del duelo no varió demasiado. Y el escenario de ataduras y de llamativas imprecisiones alcanza hasta a Banega, quien mostraba errores impropios de su categoría. Banfield era puro empeño y la lepra no podía sacar rédito de las exigencias de la gente al dueño de casa, así el desarrollo cayó en un nivel todavía peor al del primer tiempo ya que ni siguiera había acciones de riesgo. Parecía una pelea de ciegos.

A los 59’, de la nada, llegó la pena máxima por un agarrón de Glavinovich en el área. Y, a los 63’, Milton Giménez también desperdició el tiro desde los doce pasos, con un remate muy por encima del travesaño en el mismo arco que falló el Colo Ramírez. Las oportunidades no aprovechadas de los dos certificaban el nivel del partido.

May entró por Panchito para tratar de darle más movilidad y empuje a la delantera. Y después, ingresaron Jaime y Calderara para darle más bríos en el tramo final del cotejo. Pero la visita seguía en fase de gran monotonía.

Sobre los 73’ se lo perdió Sepúlveda. Un minuto después llegó el cabezazo de Giménez, tras un centro desde la izquierda que parecía transformarse en la apertura del marcador, tras un centro de la izquierda, pero el VAR anuló por una posición adelantada muy pequeña. Banfield era más, generaba más, y la lepra caminaba mucho más cerca de la derrota que del triunfo.

Otro penal

Por eso no fue extraño que, a los 84’, una mano de Glavinovich después de un rebote, terminó en otro penal. Nuevamente se animó Giménez, y esta vez pudo marcar con suspenso tras una atajada parcial de Hoyos. Newell’s quedó aún más atontado. Y, en seguida, Giménez encontró el segundo tanto del local tras una gran apilada y un ingreso en el área que terminó con una definición exquisita por arriba. Fue un premio al que más buscó y lo mereció.

Así Newell’s se vuelve a Rosario con mucha incertidumbre y más inseguridades a su alrededor. Era una chance muy propicia, para quedarse en la discusión grande del certamen, y la desaprovechó. Se fue sin nada por su propia culpa, ante un adversario de muy bajo calibre, que desnudó su impotencia. Una caída que deja un saldo muy preocupante.

Ramírez sigue con la pólvora mojada

El Colo Ramírez acumula siete partidos sin hacer un gol. En seis de ellos fue titular y en uno ingresó desde el banco que fue contra Deportivo Riestra en la Copa Argentina. Su último festejo fue el 31/03/2024 ante Sarmiento (V) 1-0 cuando anotó de penal el gol del triunfo. Lleva 541 minutos sin convertir: 3’ frente a Sarmiento (V), 90’ versus Boca (L) 1-3, 84’ con Defensa y Justicia (V) 0-1 en la Copa de la Liga; 14’ con Deportivo Riestra (N) 1-0 en la Copa Argentina; y en esta Liga Profesional 2024 86’ ante Platense (L) 2-0, 90’ frente a Vélez (V) 0-1, 84’ con Defensa y Justicia (L) 1-0 y 90’ contra Banfield (V) 0-2.