Lunes 27 de Junio de 2022
Javier Sanguinetti no es un técnico atado a una idea táctica ni a una estrategia única. No pone a su filosofía futbolística por encima de las valencias que tiene el plantel que dirige. Y vaya si esta apertura mental le está dando buenos resultados en Newell’s. “Uno se tiene que amoldar a las características de los jugadores que uno tiene en el plantel. Si yo tuviera jugadores de mayor posesión de balón quizás jugaríamos a otra cosa. Si nosotros tenemos jugadores que son muy veloces en cada transición me parece que esta es la mejor forma de jugar. Uno tiene que potenciar las virtudes y tratar de disimular al máximo los defectos que tiene el equipo”, repitió el DT leproso luego de la resonante victoria ante Estudiantes, que alejó a Newell’s en la cima de las posiciones de la Liga Profesional.
Y esta versatilidad táctica del DT es tal vez su gran virtud, además de convencer a sus jugadores de que el esfuerzo y la entrega jamás se negocian. Por ello Newell’s en todo su ciclo utilizó varios sistemas: 4-3-3; 4-2-3-1 y ahora un 5-2-3. Con una férrea línea de cinco que le llena de obstáculos el camino a los rivales rumbo al arco de Ramiro Macagno.
“Pienso, luego existo”, la frase del filósofo y matemático francés René Descartes, salvando las distancias se hace carne en el DT leproso. Porque primero piensa, analiza lo que tiene a mano, hasta puede poner en duda incluir a un jugador u otro, pero luego razona sobre lo mejor para el grupo y arma el equipo en consecuencia.
Y así Newell’s marcha puntero y va por más. Desde los nombres y el plantel no le sobra nada, pero en cuanto a compromiso y garra, el tanque de energía está a tope.