Newell's perdió el rumbo y el plantel está diezmado
El equipo de Sanguinetti dejó de ser competitivo y se quedó sin seis titulares por lesión. La urgencia de levantar, para pensar en la copa y no en el promedio.

Lunes 15 de Agosto de 2022

Newell’s perdió el rumbo y Javier Sanguinetti no encuentra la forma de revertirlo. El presente es oscuro y el futuro pinta sombrío. La estrepitosa goleada que sufrió contra River expuso la compleja actualidad que atraviesa el equipo. Dejó de ser competitivo, es fácilmente vulnerado y el plantel se cae a pedazos con lesiones constantes, juveniles a los que les cuesta una enormidad la primera y con pocos refuerzos que llegaron en el último mercado que encima no juegan. Aquel conjunto que llegó a ser líder en la Liga Profesional, ahora apenas se sostiene en zona de clasificación a la Copa Sudamericana y, en una proyección hacia 2023, tendrá serios problemas con el promedio de seguir en la curva descendente.

Los ocho partidos sin victorias, consecuencia de cuatro empates y cuatro derrotas, la última lacerante por lo abultado del marcador, frente al conjunto de Marcelo Gallardo por 4 a 1, obliga a un cambio urgente, ya mismo el miércoles en el Coloso ante al último del torneo, Lanús. Dependerá de Sanguinetti si en medio de la tormenta tiene la capacidad para elegir una táctica adecuada, la mejor estrategia y los intérpretes correctos, con lo poco que dispone.

¿Qué cambió del Newell’s puntero hasta la fecha 8 al que ahora deambula en mitad de la tabla y que, mirando hacia 2023, se ubica apenas un puesto afuera de los cuatro que descenderán en esa temporada?

1 / La fragilidad defensiva

El orden, la disciplina y el rigor, sin importar el esquema táctico utilizado, fueron cuestiones que Sanguinetti les inculcó a los futbolistas y que se fueron dejando de lado por la confusión general en la que se cayó. Hasta la 8ª fecha, la lepra recibió 3 goles, con cinco partidos en los que terminó con su arco invicto. En las siguientes 4 jornadas le hicieron 9 goles y en una sola presentación no le convirtieron. Perdió consistencia del medio hacia atrás.

Fernández ya no contiene en la mitad de cancha. Méndez y Vangioni, o Luciano, no garantizan seguridad por los laterales. Mansilla, que ingresó contra River por la ausencia de Lema, lució perdido tanto en la ocupación de su sector como en la marcación. Velázquez tampoco brindó seguridad de último hombre. Termina siendo Ditta, desde su actitud y velocidad, lo poco a resaltar.

Entre tantos bajos rendimientos se le agregó durante el torneo el problema que causó la ausencia de Macagno por desgarro. Antes fue el juvenil Franco Herrera que no estuvo a la altura. Ahora Lautaro Morales defeccionó contra el millonario, aunque recién se trató de su segundo partido en el club.

El esquema de tres futbolistas en el fondo y cinco en el medio no parece ahora que sea útil. Le sirvió en determinados momentos para ser sólido y aprovechar la contra. Hoy no le sale ni una cosa ni otra.

2 / Sin agresividad

Si el gran déficit de Newell’s era en la ofensiva, el inconveniente se profundizó con el paso de las fechas. Nadie genera nada. Ni los laterales-volante se proyectan con seguridad, ni los volantes centrales, Sforza y Fernández, son capaces de meter pases incisivos. En cuentagotas, debido a lo poco que juega, Pablo Pérez al menos brinda algo de claridad.

Adelante, Sordo choca más de lo que aporta. A Panchito González, que fue perdiendo terreno, le cuesta ser profundo. Y Garro no tuvo continuidad por las lesiones, aunque tampoco brindó mucho.

El nueve, en un equipo sin gol (2 tantos en los 6 últimos partidos), no tiene solución, si bien al que juega en ese puesto lo habilitan muy poco. Juan Manuel García, hasta la distensión, andaba torcido para el arco. Djorkaeff Reasco fue titular en el Monumental y se mostró muy liviano. En su defensa hay que decir que lo mandaron a aguantar la pelota en soledad, un juego que no lo favorece. Genaro Rossi y, con menos chances, Nazareno Funez, por ahora no hicieron nada descollante.

Además la pelota detenida dejó de ser una jugada que a Newell’s le rinda frutos, aprovechando la altura de Velázquez, Ditta y, hasta cuando lo tuvo en cancha, de Lema.

3 / Las bajas masivas

Las constantes lesiones, la mayoría musculares, de las cuales por el momento se desconoce si hay un motivo en particular, son un inconveniente para el armado del equipo. A Sanguinetti cada vez le faltan más de los futbolistas considerados titulares: Macagno, Lema, Garro y Juan Manuel García, todos con dolencias musculares, a los que el sábado se agregaron Vangioni, con rotura del tendón de Aquiles y Julián Fernández, con esguince de rodilla. Nada menos que seis de los titulares afuera.

Encima Cristian Ferreira, uno de los tres nuevos de este torneo, continua sin jugar por la lesión en la fascia plantar derecha. Estuvo apenas unos minutos en el partido contra Patronato y no volvió a pisar una cancha.

Una situación parecida atraviesa Fabián Ángel, aunque en este caso mira todos los partidos desde el banco, salvo el rato que entró contra Racing.

Sanguinetti dijo hace que Ángel debe adaptarse al fútbol argentino. Siendo así, ni él ni Ferreira les resultaron de utilidad. A simple vista, y considerando que el entrenador pretendía reforzarse además con un nueve que tenga gol y con un extremo, el mercado de pases no fue nada bueno para Newell’s.

El armado ante Lanús

El plantel entrenó el domingo en Bella Vista, enfocado en el partido del miércoles con Lanús. Sanguinetti debe resolver las ausencias de Leonel Vangioni y Julián Fernández, a quienes se le puede agregar la de Balzi si es que no se recupera del golpe en el tobillo que sufrió ante River.

Martín Luciano es la opción para reemplazar a Vangioni y Portillo es posible candidato por Fernández, aunque también puede depender si hay cambio del dibujo táctico.

No hay que descartar que Pablo Pérez sea uno de los titulares y así surge la chance de que lo haga por Fernández. O que juegue más suelto y en ese caso ingrese por Balzi, más allá del estado de salud del juvenil.

Otra posibilidad es que Funez juegue por Reasco.