Viernes 15 de Junio de 2012
Newell's otra vez chocó con la misma piedra. Es que, al igual que en los últimos partidos, las pelotas aéreas se transformaron en un verdadero dolor de cabeza para la Lepra que lo terminó pagando con una dolorosa derrota e inapelable ante un voluntarioso pero limitado San Martín de San Juan (2 a 1), que lo privó de la posibilidad de saltar a la punta y meterle presión a los líderes del Clausura (Boca, Arsenal y Tigre) y en el que resignó buena parte de sus chances de pelear por el título. Pero también es real que un equipo que da tantas ventajas defensivas, como las que dio el rojinegro en estos últimos partidos, es muy difícil que pueda disputar el campeonato hasta las últimas consecuencias.
Es que más allá de que luego del descuento de Pablo Pérez en el primer tiempo, en el que Newell's dio siempre la sensación de estar a tiro del empate, esta noche fue un equipo que nunca se mostró confiable ni seguro en ningún momento del partido. Porque a las distracciones y déficit que tuvo en las pelotas que llegaban por alto, también mostró desacoples y algunas ventajas cuando el balón venía a ras del piso.
Y si a eso se le suma que en ofensiva generó poco y nada como para inquietar al arquero Corti -el tercer guardameta de los sanjuaninos-, porque si bien tuvo circulación y algo de volumen de juego en el medio, siempre careció de precisión y profundidad en los metros finales, ante un equipo al que pese a atacarlo poco también mostró muchas flaquezas defensivas.
De hecho, y pese a la poco que mostró el rojinegro en ofensiva, tuvo alguna chance como para llegar a la igualdad en los pies de Vangioni, en una arremetida del propio Pérez y en una jugada dudosa en la que el juez Pompei -de floja labor, como siempre- le anuló un gol al volante en una jugada en que dio la sensación de estar en la misma línea que el defensor.
De todos modos, así como tuvo algún argumento como para no volverse con las manos vacías de San Juan también es real que pudo haber perdido por una diferencia mayor ante un rival que futbolísticamente está por debajo del equipo dirigido por Martino, que esta noche arrancó dormido, que fue una sombra y que volvió a pagar los platos rotos por no poder contrarestar el juego aéreo del rival. Todos elementos que los condenaron no sólo a quedarse con la manos vacías, sino a dejar pasar una chance inmejorable para subirse a la punta del torneo en soledad y meterle presión a sus rivales directos en una lucha por el campeonato que ahora le empieza a quedar demasiado lejos.