Sábado 29 de Octubre de 2022
En Newell’s hay hermetismo total tras lo que fue el rutilante anuncio de la contratación de Gabriel Heinze para asumir al frente del primer equipo leproso. Es que desde ahora todo el mundo rojinegro está en “modo Gringo”, es decir, perfil bajo, cero filtración de información, datos escuetos y nada de rumores que trasciendan a nivel dirigencial. Así es el formato de trabajo de Heinze y nada debe alterar esta rutina de discreción para que el proceso del Gringo arranque sin turbulencias. Igualmente hay apellidos de posibles refuerzos que circulan en el radar de Newell’s y que por peso específico irrumpen en la escena. Uno de ellos es el del mediocampista ofensivo Ricardo Centurión, un extraordinario jugador, que ahora fue separado del plantel de Vélez y con algunos antecedentes de problemas de conducta a lo largo de su carrera. No es una negociación sencilla, pero el jugador busca club y Newell’s va por refuerzos puntuales de jerarquía. Habrá que ver los caminos de Ricky y la lepra se cruzan, bajo la iniciativa de Heinze, que ya lo dirigió en su paso por Liniers.
La realidad es que con Heinze, Centurión pudo marcar la diferencia dentro de la cancha en Vélez y fue un jugador útil para el equipo ambicioso y protagonista que armó el Gringo en Liniers. Entre 2018 y 2020, Ricky jugó 26 partidos y anotó 4 goles. Aportó dinámica, gambeta, pases precisos y rompió los moldes, haciendo gala de sus principales virtudes. Newell’s hoy no tiene un jugador así.
Igual desde el Parque no dieron indicios de la gestión, aunque desde Vélez reconocen que Newell’s puede ser una opción de salida para Centurión, que para nada está en los planes del club y que cada día que pasa hay un nuevo capítulo de discordia entre las partes. Si la aventura no prospera, en Newell’s negarán el interés.
En otro orden, este viernes el plantel entró de licencia hasta nuevo aviso, cuando Heinze disponga para comenzar los entrenamientos. Y, a la vez, el club anunció la renovación de los contratos de Tomás Jacob y Misael Jaime.
Jacob contaba con contrato vigente hasta diciembre del 2024 y lo extendió por uno más. Por su parte, Misael renovó por dos años y antes de que el contrato finalizara el próximo diciembre. El Monito selló su vínculo con la institución hasta finales del 2024.