Sábado 22 de Abril de 2023
A este Newell’s de Gabriel Heinze evidentemente en el flanco interno, en la Liga Profesional, le cuesta horrores hacer goles y así no logra plasmar en la red ajena las buenas intenciones que por momentos desarrolla en pasajes de los partidos. El dato es revelador. En los últimos cinco encuentros la lepra anotó apenas un sólo gol y encima lo hizo un defensor, Gustavo Velázquez, de cabeza a Racing a la salida de un tiro de esquina. Sin exagerar, este Newell’s del Gringo no tiene poder de fuego en los metros finales de cancha y tampoco se reconoce a un nueve goleador, que pueda coronar las chances que genera en ofensiva. Tal vez este sea, se repite en el ámbito doméstico, el mayor déficit rojinegro en lo que va del certamen.
Sin poder convertir todo se hace cuesta arriba. En los últimos cinco compromisos de la liga, Newell’s cayó 3 a 0 ante Estudiantes en La Plata, luego igualó 0 a 0 en el clásico con Central en el Coloso Marcelo Bielsa, llegó la gran victoria por 1 a 0 ante Racing en el Cilindro de Avellaneda, después se dio la injusta caída 0-1 ante River en el Parque en el tiempo adicional y anoche el traspié 0-1 frente a Belgrano en Córdoba.
Sin convertir todo se hace más complicado porque Newell’s es un equipo que por lo general asume riesgos y arrima peligro al área rival, pero todo se desvanece en la zona de gatillo. Sin ninguna duda Jorge Recalde no es nueve y se diluye generalmente entre los centrales adversarios.
En la seguidilla doméstica el único tanto fue del defensor Gustavo Velázquez, que facturó de cabeza ante Racing, tras un córner desde la izquierda.
El resto sólo insinuaciones, buenas intenciones, desbordes que no son capitalizados y tiros frontales que van al arquero o fuera del arco.
Esta anemia goleadora martiriza a Newell’s en el frente interno y lo relega de las principales posiciones. En la Sudamericana, por ahora ante rivales de menor fuste, sí se le abrió el arco y anotó uno ante Audax y tres con Blooming. El poder del gol es un tema clave.