Ovación

Newell's: "Me la jugué para entrar en la historia del club", dijo Maxi

Maxi Rodríguez es felicidad plena. Sangre rojinegra en estado de embriaguez y ebullición. Un deseo que creció y se transformó en alegría desbordante. La Fiera se convirtió en un auténtico...

Viernes 21 de Junio de 2013

Maxi Rodríguez es felicidad plena. Sangre rojinegra en estado de embriaguez y ebullición. Un deseo que creció y se transformó en alegría desbordante. La Fiera se convirtió en un auténtico emblema del campeón del torneo Final y hoy disfruta de un momento imborrable. "Este título es mucho mejor de lo que soñé. Siempre pensé en que ojalá me toque vivir algo así y por suerte volví en el momento justo". "Me la jugué para entrar en la historia del club y me fue bien". "Hoy Newell's es campeón y me siento partícipe. Ya sé que el día de mañana voy a estar presente en la historia con una estrella en el club que amo", comentó la Fiera a corazón abierto en un extenso mano a mano con Ovación.

Las impresiones que emanan del campeonato rebasan sus sentidos. "Es inexplicable lo que siento. La verdad es que soñé con esto desde muy chiquito y ahora me doy cuenta de que lo conseguimos. No lo puedo creer. Creo que mi sueño está cumplido", resaltó. "El grupo se lo merecía porque trabajó muy duro desde hace un año y medio".

—¿Cómo definís este título?

—Es coronar un ciclo brillante, con un estilo, con una idea de juego. Se formó un grupo muy bueno, y eso fue fundamental para lograr esto. Nada fue casualidad. Acá hubo mucho trabajo y sacrificio. Y queda claro que uno de chico tiene sueños y a veces esos sueños se pueden cumplir. Vivirlo con esta camiseta es una alegría inmensa.

—Te guardaron mucho tiempo la camiseta número 11.

—Valió muchísimo esa espera. La verdad es que al año de estar en el club, conseguir esto es fantástico. Es un honor, un privilegio. Siempre supe que el utilero me estaba guardando esa camiseta y por suerte en un año pude devolver el gesto con un campeonato. Es un regalo, para todos, impagable.

   —¿Qué te pasó cuando volviste de Chaco y viste a tus hijas?
  —En esos momentos se mezclan muchas sensaciones. Cuando terminó el partido de Lanús con Estudiantes se me vino todo a la cabeza. Los momentos de sacrificio y resignaciones. El valor de lo familiar. Yo volví sin saber cómo me iba a ir y ahora me encontré con todo esto. Es una gran felicidad. Me la jugué para entrar a la historia del club y me salió bien. Estoy muy feliz con todo esto que estoy viviendo.
  —Más allá de tu experiencia, la selección y Europa, te seguís sensibilizando con cada cosa que le pasa a Newell’s.
  —Se me mueven muchas cosas cuando juego con esta camiseta. Lo vivo como un hincha. Y a veces se hace difícil porque uno tiene que ser profesional cuando está dentro del campo de juego. Como la mayoría de los jugadores somos hinchas del club, tenemos un plus que se nota en la cancha. Siempre damos un poco más. Y eso quedó demostrado en el juego, cómo se brindó el equipo en todos los partidos.
  —¿Este título de Newell’s te encuentra en tu mejor momento desde que llegaste al club?
  —Los primeros seis meses me costaron. Me tuve que adaptar a la ciudad y a todo lo que representa el fútbol argentino. En este segundo torneo me encontré mucho mejor. Estoy contento porque me siento muy útil para el equipo.
 —¿Cuál es la principal virtud que le destacás a este equipo?
  —La entrega, la lucha y la garra que mostró siempre. Eso fue fundamental. Y además nunca se resignó para jugar al fútbol. Hubo personalidad, con gente de mucha experiencia que apuntaló a los jóvenes. Esa mezcla de generaciones es muy buena para un plantel. Y en el campo siempre quedó plasmado nuestra intención de jugar.
  —¿Cómo vivieron los festejos con los hinchas?
  —Lo de la gente de Newell’s fue impresionante, increíble. Nos apoyó siempre. Cuando arrancamos peleando el descenso, la gente siempre estuvo y ahora podemos gritar este campeonato juntos. Es una alegría inmensa lo que estamos viviendo. Este título es de todos: de los jugadores, del cuerpo técnico, de los utileros, los masajistas, de los hinchas y de los dirigentes. No hay que dejar nadie afuera y hay que disfrutar todo lo que venga.

¿Te gustó la nota?

Dejá tu comentario