Newell's luce aturdido y se dio otro porrazo feo en Tucumán
El rojinegro cayó 0-2 ante el decano y no logra ponerse de pie. Jugó de mayor a menor, terminó casi tirado en la cancha y le hicieron un gol de potrero en el final.

Sábado 30 de Julio de 2022

Newell’s luce confundido y volvió a perder. La tercera caída en fila fue ante el austero líder Atlético Tucumán, que le propinó con escasos argumentos otro porrazo feo al equipo de Javier Sanguinetti.

El rojinegro, en un calco de las últimas presentaciones, jugó de mayor a menor y terminó envuelto en la impotencia y el desorden generalizado. Tras el primer tanto de Ramiro Carrera en el complemento, en el final la postal graficó el momento de aturdimiento rojinegro. El juvenil arquero Herrera fue a buscar la heroica en un centro en el área de enfrente, pero Newell’s se desintegró atrás. Y de contra Renzo Tesuri hizo el gol más fácil de su vida para el 0-2 final. Durísimo golpe para Newell’s, en lo que ya es una crisis futbolística en el Parque.

El primer tiempo comenzó con Newell’s queriendo ser prolijo con la pelota, parado en campo contrario y presionando al rival. La primera leprosa fue un tiro libre de Cristian Lema que tapó abajo Carlos Lampe. Los primeros diez minutos fueron favorables a los de Sanguinetti, ya que el decano no podía salir del fondo.

Pero en una mala salida desde su área con los pies, el arquero Franco Herrera regaló la pelota y Ruiz Rodríguez sacó el latigazo cruzado que pudo ser letal. El partido no terminaba de armarse, entre un Newell’s que era lento y previsible y un Atlético que no se desesperaba por quemar las naves.

Así el trámite se fue haciendo cada vez más ordinario y Newell’s no lograba juntar pases efectivos en ofensiva. Igual llegó un buen centro de Luciano desde la izquierda, se elevó Sordo y Risso Patrón en su intención de despejarla provocó un clara acción de riesgo, ya que la pelota dio en el travesaño del sorprendido Lampe.

La última fue una arremetida de Ramiro Carrera que salvó justo Méndez. De esta manera, en la etapa inicial Newell’s se quedó en las buenas intenciones, pero jamás tuvo profundidad porque Sordo y Panchito nunca impusieron su gambeta. Y Juanchón quedó muy lejos de los centros que cayeron al área.

En el complemento la historia arrancó con los mismos parámetros. Dos equipos repletos de imprecisiones y que les costaba horrores progresar en el campo para generar peligro en base al juego asociado. Para colmo un pelotazo en la cabeza generó la salida de Pablo Pérez, a pedido del médico por la conmoción que sufrió, a pesar de que el capitán no quería ser reemplazado. Ingresó Guillermo Balzi.

Y la cosa no quedó ahí, ya que Gil Romero tumbó a Sordo y el pibe leproso reaccionó con un manotazo, que en primera instancia le valió la tarjeta roja directa de parte de Andrés Merlos, pero luego el juez fue a revisar la acción al VAR, anuló la expulsión y le aplicó una amonestación, ante la reprobación del estadio.

Adentro Garro y Rossi para intentar energizar el ataque y Jacob por Méndez en el lateral derecho. El cotejo estaba planchado, pero a menos de 20 minutos del final gran maniobra de Ruiz Rodríguez ante la floja marca de Willer Ditta por la izquierda, centro de la muerte y Ramiro Carrera sentenció a Herrera. Tumbó por toda la cuenta la resistencia leprosa.

Newell’s ya fue un manojo de nervios y no se le cayó una idea para forzar el empate. El rojinegro se consumió en la impotencia, sin poder generar peligro real, ya con Reasco en cancha y con Lema jugando de nueve.

La última imagen del equipo de Sanguinetti fue la ir por inercia, dependiendo de un centro salvador que nunca llegó. Por eso hasta fue el arquero Herrera a intentar cambiar la historia en el último centro, pero todo salió al revés, se generó la contra y con el arco libre Renzo Tesuri clavó la puñalada final, para el durísimo 0-2.