Newell's, con la fe renovada y la misma realidad
El hincha volvió al Coloso con gran expectativa, pero Newell's volvió a defeccionar de local y con la caída ante Vélez sumó 4 derrotas seguidas en el Parque.

Sábado 09 de Octubre de 2021

El reencuentro de Newell’s con el hincha no fue el que todos esperaban y la despedida del equipo, con algunos silbidos y una frustración general que envolvió al público rojinegro, fue el justo reflejo de una nueva decepción. Las expectativas que había de antemano, con la ilusión de que el conjunto de Fernando Gamboa tuerza el andar irregular en el torneo, se diluyeron muy pronto con otra pálida actuación y una derrota que fue exigua en el marcador, pero mucho más amplia en el desarrollo. Vélez fue superior y la lepra nunca dio la sensación de estar en condiciones de jugarle de igual a igual. El 2-1 en contra estaba dentro de las posibilidades, considerando el presente de uno y otro. Lo preocupante es que se trató de la cuarta derrota seguida en el Coloso. Y con otro traspié, a esta altura crecen las dudas sobre si Fernando Gamboa es capaz de encontrar la vuelta al funcionamiento del equipo para revertir tan mal momento.

  El rendimiento de Newell’s otra vez defeccionó de local y así es imposible que los rivales sientan la presión de jugar en el Coloso. Y eso que anoche la lepra contó con el apoyo de los hinchas. Pero ni siquiera la influencia que pudieron ejercer desde las tribunas les sirvió a los futbolistas. La lepra no impuso nunca condiciones. En esta ocasión, ni siquiera pudo dominar al rival durante un rato del primer tiempo, como suele suceder en cada una de sus presentaciones. Ayer con muchas dificultades intentó ser competitivo, aunque se redujo a un cúmulo de intenciones, siendo muy poco agresivo y generando muy poco.

  El hincha estaba esperanzado, agotó las localidades disponibles y le puso color al Coloso. Recibió con entusiasmo a los futbolistas apenas salieron del túnel y desde la platea de la Visera aplaudieron con ganas a Fernando Gamboa cuando se dirigió hacia el banco de suplentes. Todos eran conscientes de que el equipo rojinegro andaba a los tumbos, muy lejos de aquel comienzo prometedor en el torneo, con tres victorias en fila en el Coloso. Pero la confianza se renovó. Quién tenía derecho a privarlos de imaginar una victoria. Y qué mejor que sea contra el ascendente Vélez, que llegaba con cinco victorias y tres empates.

  Pero fue el propio conjunto rojinegro que desde los primeros instantes redujo ese fervor. La parcialidad rojinegra observaba que Vélez comandaba las acciones y se ponía rápido en ventaja. Hasta que emergió el grito guerrero desde los cuatro costados cuando promediaba el primer tiempo, entendiendo que quizás así era posible que Newell’s reaccione. Semejante fervor no resultó suficiente.

  La explosión del público volvió a surgir con el ingreso de Maxi Rodríguez en los primeros minutos de la segunda etapa. El ídolo volvía a pisar un campo de juego tras varios partidos, justamente frente a su gente. El idilio se ponía así de manifiesto. Para el hincha, el fútbol es un acto de fe y por qué no creer que la Fiera era capaz de solucionar lo que el resto no podía para que Newell’s llegue al empate.

  La realidad fue que, en la cancha, el equipo no hacía mucho para entusiasmar. Buscaba con más ganas que fútbol. Y para colmo, así como en el primer gol de Vélez, convertido por Lucero, hubo errores en la marca, lo mismo sucedió con el segundo de la visita, anotado por Tarragona, con Capasso quedando mal parado y no pudiendo rechazar. La falta de categoría para resolver esa y otras jugadas fue la que otra vez condenó a Newell’s y también al sueño de su parcialidad de que el equipo se reencuentre con la victoria.

  La silbatina y los rostros adustos de la hinchada lo decían todo. La vuelta al Coloso después de un año y medio no les salió como esperaban. El equipo volvió a ser el de costumbre, ese mismo que hasta ahora seguían por televisión y que les devolvía muy poco.

Nada cambió ayer en el Parque. Pese a que Gamboa planteó jugarle a Vélez de igual a igual, hubo una diferencia en el desarrollo que nunca alcanzó a equilibrar. Ya son cuatro las caídas en el Coloso, un escenario donde cualquiera lo cachetea. Y ahora hasta con sus hinchas en las tribunas.

Otra vez arrancó perdiendo

Newell’s está sufriendo mucho en el arco propio. Por un lado otra vez le volvieron a marcar y Alan Aguerre lleva 10 partidos sin poder terminar con la valla invicta, desde la 5ª fecha cuando los rojinegros le ganaron 1 a 0 a Platense con gol de Scocco sobre la hora. Además en 13 de los 15 partidos le anotaron.

Pero otro dato que le juega en contra al conjunto de Fernando Gamboa es que por novena vez en el torneo Newell’s comenzó perdiendo. Le pasó ante Talleres en la primera fecha que tras ir 2 a 0 abajo lo pudo remontar. Con Argentinos Jrs (V) 0-1, ante Racing (V) 0-2, ante Central que lo pudo empatar 1 a 1 pero los últimos cinco cotejos que arrancó abajo en el marcador ni siquiera pudo alcanzar el empate. En Florencio Varela donde cayó 2 a 0 ante Defensa, y en los últimos cuatro partidos que jugó en el Coloso: 1-2 frente a Atlético Tucumán, 1-4 con River, 0-1 ante Huracán y 1-2 ayer frente a Vélez.