Domingo 14 de Mayo de 2023
Newell’s tenía que ganar. Así, sin vueltas. Otro resultado ante Arsenal hubiese agrandado esa serie de cuatro partidos sin victorias que fue una de las causas que lo alejó de las principales posiciones. Porque, más allá de que el discurso sea otro y no se plantea con claridad qué es lo que se propone pelear este equipo, está claro que como mínimo se intenta ser animador, considerando la propuesta futbolística. Y vaya que estos tres puntos son valiosos para seguir en la búsqueda de aproximarse al lote de arriba de la tabla.
Es que por más convencimiento que haya, por más sólido que sea el mensaje del cuerpo técnico a los jugadores, si los resultados no son positivos, las dudas indefectiblemente aparecen. Y el clima, el malestar en la tribuna también se siente y no pasa desapercibido. Hoy es otra la sensación tras el 2 a 0 contra Arsenal. Es la vuelta al festejo en casa, a creer que hay margen para seguir evolucionando y para dar pelea más arriba.
Una percepción que se tenía hasta el triunfo contra San Lorenzo (1-0), el cuarto consecutivo que se conseguía en un Coloso que hasta allí parecía inexpugnable para cualquier visitante. Y que mantenía la ilusión del hincha pese a que de visitante el equipo no marchaba.
Pero entonces pasaron por el Parque: Central (0-0), River (0-1) y Argentinos (0-0). Y ya no fue todo lo mismo. Y a eso se le agrega que hubo apenas una victoria en los últimos siete encuentros, previo a esta visita de Tigre.
De todos modos, Newell’s venía mostrando destellos de fútbol, como en la anterior presentación contra Tigre, que permitían imaginar que era posible que se repitiera y con un mayor caudal de juego. Algo de eso es lo que exhibió frente a Arsenal. Jugó con la suficiencia del que sabe lo que quiere y se siente superior. Así conquistó tres puntos que lo enderezan en la tabla y lo dejan cerca de la zona de copas, más allá de que falte mucho para definir a los clasificados.