Lunes 07 de Diciembre de 2020
Newell’s necesitaba despabilarse. El equipo de Kudelka lucía aturdido y en un laberinto en el que no encontraba la salida. Pero anoche se hizo la luz. Con las banderas del tributo a Maradona colgadas en el tejido y con un Lanús que encima se había puesto en ventaja y amenazaba con llevarse todo, igualmente Newell’s pudo ponerse de pie, abollado y todo como venía se animó a ser protagonista de su propio destino y tuvo premio. El doblete de Palacios y el sablazo de Formica sirvieron para que los leprosos dejen de mirar el piso y posen la vista en un horizonte mejor. Fue un claro 3 a 1, que jugó casi todo el segundo tiempo con uno menos. Igual la Lepra se impuso por mérito propio, clavó tres pepas y terminó tercero en la zona 4. Ahora espera con la frente alta el sorteo de esta noche, sabiendo que el clásico es una chance concreta.
Gran partido de Cacciabue, notable desempeño de Pablo Pérez y la contundencia de Palacios son los principales argumentos que explican la necesaria reacción. Debe ser el principio de la remontada.
Desde lo futbolístico fue un trámite entretenido. Newell’s necesitaba sacarse la parsimonia en el juego que arrastraba y darle un cierre digno a la fase de grupos. Lanús quería la victoria para meterse en la zona campeonato. La Lepra arrancó dormidos y por ello el grana se puso en ventaja sin apretar mucho el acelerador. Otra vez un quedo no forzado en la última línea obligó a la Lepra sacar del medio. Fallaron Guanini y Nadalín en el despeje del centro flotado y Orozco ingresó como pancho por su casa para sentenciar a Macagno.
Newell’s no engranaba, era flojo atrás, errático en el medio y no lograba gravitar arriba. Pero promediando la etapa con una gran combinación ofensiva se metió en partido. Notable pase de Pablo Pérez al vacío para que corra Palacios. El Tucu definió cruzado, con clase, para igualar la chapa. A la Lepra les volvió el alma al cuerpo.
Newell’s se animó y terminó los 45 iniciales poniendo en aprietos a Lanús. Con Cacciabue mordiendo, con Pablo Pérez claro para leer el mapa del partido y con Palacios expeditivo y escurridizo, mejoró el semblante antes del descanso .
El complemento comenzó movido. Antes del minuto hubo un fuerte codazo de Matías Pérez a Maxi Rodríguez que le costó la expulsión. Y Newell’s fue por todo.
En una gran trepada de Nadalín, Maxi definió, tapó Morales y en la segunda chance la Fiera no pudo corregir al gol. Kudelka mandó a la cancha a Cabrera y quemó las naves. La Fiera remató desde afuera y casi factura contra el palo derecho. La pelota se fue apenas ancha.
Kudelka buscó más variantes con Formica y Alexis Rodríguez. El trámite se hizo dramático porque los dos querían ganar. Newell’s, desde el dominio, había hecho pesar el hombre de más, no así en el marcador. Pero el premio llegó.
Sobre la hora la Lepra fue como el boxeador que necesitaba el nocaut. La pelota dio uno y mil rebotes en el área granate hasta que le quedó a Formica, que le dio con alma y vida y la mandó a guardar. Justo el actual diez leproso, justo en la noche del homenaje al otro Diez eterno, a Maradona. Y después Palacios capitalizó una contra de manual y sentenció el tercero.
Un resultado indispensable, para empezar a alejar los fantasmas que se habían posado sobre el irregular andar leproso. En la noche del homenaje a Diego, Newell’s se abrazó a la pelota, a los goles y cantó victoria.