Ovación

Newells: goleó y mostró un notable vuelo futbolístico

La fiesta estuvo en el Parque. Fue toda rojinegra. Newell’s se lució en casa y mostró toda su jerarquía sobre un San José (Bolivia) que nada pudo hacer para evitar ser goleado 6 a 0. Más que eso...

Jueves 07 de Octubre de 2010

La fiesta estuvo en el Parque. Fue toda rojinegra. Newell’s se lució en casa y mostró toda su jerarquía sobre un San José (Bolivia) que nada pudo hacer para evitar ser goleado 6 a 0. Más que eso, humillado. Y en el primer duelo la Lepra consiguió el objetivo mostrando dos caras notables: vuelo futbolístico y contundencia. Fue una puesta en escena notable y con rendimientos superlativos en el choque de ida de la Copa Sudamericana. Como para hacer historia y para que el partido de anoche quede entre los inolvidables.
Newell’s salió a la cancha motivado por el envión anímico que le otorga el gran momento futbolístico y el recibimiento colosal. No sólo colmando el Coloso sino con el humo rojo y negro que se esparció por todo el estadio, y las bombas que retumbaron en todo el Parque. ¡Cómo no incentivarse con tamaño marco! Newell’s salió decidido a asfixiar al rival, a presionarlo y no dejarlo pensar. Esa estrategia entregó rápidos dividendos porque Schiavi comenzó a escribir otro capítulo más en su rica historia, en este caso con la casaca leprosa, cuando rompió el cero y puso en ventaja al equipo de Sensini.
La noche empezaba a pintar colosal. Newell’s dominaba y atacaba. San José paró dos líneas de cuatro y dos atacantes e intentaba llegar a Peratta. Pero hacerlo sin la pelota es imposible. La Lepra fue protagonista siempre y marcó presencia en el área rival. Y cada ataque tenía olor a gol.
Y otra vez Schiavi, la figura de la noche, apareció en escena para ampliar el tanteador y romper una racha que ostentaba hasta ayer Jorge Theiler. El Flaco ensayó una volea y marcó su gol número 18 con la casaca rojinegra.
San José estaba ahogado y sin poder respirar fútbol. Newell’s lo dejó sin aire desde el arranque mismo y le tiró encima toda la jerarquía que posee un equipo del fútbol argentino, superior sin dudas al boliviano.
El control siempre fue leproso. Nunca le dio respiro ni tiempo para que la visita pudiera salir de su letargo futbolístico. Lo humilló, le hizo sentir el rigor y con la mejor arma: fútbol. San José vino de la altura, pero Newell’s lo bajó al llano para darle dio una cátedra majestuosa e inolvidable.
No serán pocos los pesimistas que dirán que se le ganó a un equipo precario. Pero es un adversario que llegó a esta instancia de la Sudamericana y del cual se habló mucho en la previa, sobre todo por lo que pueda hacer en su cancha y a 3.700 metros sobre el nivel del mar. Mas allá de esto, lo cierto es que las 35.000 almas leprosas que acompañaron al equipo deliraron con una actuación sobresaliente y una contundencia total y nunca alcanzada en lo que va de este semestre.
Fue 6 a 0. Pero en realidad fue un resultado mentiroso. Y no es que Newell’s mereció menos de lo que consiguió. Esta vez la realidad indicaba que debería haber ganado por una diferencia aún mayor.
Newell’s dio clase y desplegó todo su potencial ante un conjunto verdaderamente santo porque jamás lastimó. Newell’s fue demoledor y desató un carnaval leproso anticipado. Dio un paso gigante en la primera final de octavos y sacó medio boleto hacia cuartos. Y todo lo consiguió con altura. l

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS