Jueves 06 de Octubre de 2022
Se acostumbró a no patear al arco. Al menos así se desprende de las recientes presentaciones. Newell’s necesita urgente un cambio. El cuerpo técnico interino comenzó a remar más contra la corriente. A eso hay que sumarle que el equipo viene ratificando que carece de un conductor que pueda hacerse cargo de encender la usina una vez que la pelota cobra vida. Y, en parte, esa falencia se debe a la puesta en escena. La Lepra no produce en serie desde hace tiempo. Es más, últimamente ni origina situaciones en el área contraria. Sin embargo, con poco y nada le está alcanzando para inscribir su grato nombre en la próxima Copa Sudamericana.
La puesta en escena ante Arsenal adormeció a más de uno. El empate sin goles fue la resultante de dos propuestas por demás de limitadas. En realidad fue un nuevo eslabón porque días atrás había mostrado un endeble repertorio contra Unión, más allá del triunfo. Lo llamativo es que le ganó al tatengue sin poner en aprietos a Mele. Incluso el gol llegó por una pelota parada. ¿La fórmula? Cabezazo de Velázquez, rebote del arquero y grito sagrado de Juanchón García, quien capitalizó una acción como caída del cielo.
No obstante, ante Independiente también estuvo flojito. De hecho, en los últimos desafíos sobresale una particularidad. El rojinegro no gestó articulación en campo enemigo. Ni hablar que estuvo lejos siempre de molestar a los arqueros. No es casual que Newell’s sigue en baja tendencia. Se lo ve incómodo cuando entra a una cancha. Coria y compañía emparchan a la tropa con lo que pueden en pos de presentar una formación que le permita seguir sumando puntos para abrochar el pasaje copero. Por ahora le alcanza sin hacer mucho esfuerzo arriba. Pero no debe relajarse porque podría quedarse sin nada.
Claro que la imagen ante Arsenal rozó los límites de la pobreza. Jugando ante un Coloso en llamas por la pasión popular, nadie le pateó de verdad a Medina. Ni hablar que mostró algo de juego. Fue muy light desde el vamos. A Reasco no le dio el talle para ser el generador. Aunque en líneas generales todo el sistema colapsó desde el inicio
Hay apellidos como Ferreira, Balzi, Pérez o Reasco que tienen asignado el rol de hacer mover el sistema ofensivo. Salvo el exRiver y el juvenil, tanto Pablo como el ecuatoriano tienen otras características, por lo cual todo se limita más aún. No en vano la lepra se muestra pasivo a la hora de encarar y atacar.