Newell's fue un desastre y ninguno se salvó del aplazo

Hubo un muy bajo nivel individual, aparte del colectivo, en la estrepitosa caída de Newell's ante Estudiantes por 4 a 1.

Viernes 02 de Agosto de 2024

Nadie se salvó del aplazo. Newell's defraudó en todo sentido y no fue casualidad la goleada que sufrió contra Estudiantes por 4 a 1. El entrenador Sebastián Méndez tuvo una importante cuota de responsabilidad por lo sucedido.

Ramiro Macagno 3,5: cuatro goles son condenatorios, aunque no hayan sido su responsabilidad.

Gustavo Velázquez 3,5: ubicado sobre la derecha de la zaga, sufrió. Grave falla en el primer gol.

Saúl Salcedo 3,5: fue el que menos desentonó en la línea de tres, aunque tampoco resultó solución.

Leonel Vangioni 3: padeció un montón la marca de Carrillo y Giménez.

Fernando Cardozo 3: pasó desapercibido. No generó nada, ni ayudó en la recuperación.

Juan Ignacio Méndez 3,5: no quitó ante un mediocampo visitante que hizo lo que quiso.

Tomás Pérez 3,5: hizo un gol, pero no pudo colaborar en la recuperación.

Gabriel Carabajal 3,5: el centro en el gol de Pérez y nada más. No elaboró nada. Se salvó de la roja.

Brian Calderara 3: las ganas de ir hacia adelante, pero en su zona Palacios le resultó imparable.

Juan Ignacio Ramírez 3,5: casi convierte de cabeza. Pero en el resto no pesó en el área rival.

Francisco González 3,5: no gravitó por los extremos. Centros y toques imprecisos.

Ingresaron:

Augusto Schott 3,5: de carrilero no funcionó. Luego de lateral derecho se paró mejor.

Matko Miljevic 3: no logró convertirse en el eje de la creación.

Lucas Besozzi 3,5: intentó ser profundo al principio, pero se fue apagando.

Julián Fernández -: ingresó para dar más batalla en el medio.

Giovani Chiaverano -: no consiguió darle llegada al equipo por derecha.

El DT Sebastián Méndez 3,5: equivocó el dibujo táctico. Paró el 3-5-2 que nunca utilizó y no funcionó para nada. La línea de tres fue débil, el medio no contuvo y no pesó adelante. Cardozo, de carrilero, no anduvo. Vangioni, que hacía tiempo no jugaba, tampoco en el fondo. Demasiadas variantes ante un gran equipo que resultaron una decepción.