Ovación

Newell's fue más y contó con chances, pero no las pudo concretar y terminó igualando

Newell's igualó 0 a 0 con Independiente, en un partido en el que la Lepra desde el juego y las situaciones fue más pero que no las pudo plasmar en el arco rival, ante un equipo que se mostró irresoluto y carente de ideas. 

Sábado 04 de Agosto de 2012

En un partido que le fue netamente favorable de principio a fin, en el trámite y en las pocas situaciones que hubo, Newell's igualó 0 a 0 con Independiente en el debut de ambos en el Torneo Inicial. Un resultado que si bien no refleja lo hecho por los dos equipos, castiga a los rojinegros por su falta de peso ofensivo en el área rival.

De todos modos, de haber habido un ganador ese debió haber sido Newell's, puesto que además de ser el único que buscó ganar el partido, fue el que mejor hizo las cosas y el que dispuso de las pocas situaciones claras que tuvo el partido para desnivelar ante un Independiente que en la noche rosarina pareció tener como único objetivo no llevarse una derrota de Rosario.
 
Así de esa manera se consumieron los 90 minutos, con un equipo rojinegro que siempre fue más incisivo y demostró sus buenas intenciones en el manejo de la pelota y, con sus armas, en la búsqueda constante del arco defendido por Hilario Navarro.

Claro que en ese contexto, Newell's también chocó contra el mismo problema que mostró en buena parte del torneo pasado: sus problemas en la generación de juego y, sobre todo, su falta de profundidad, algo que quedó evidenciado en la mayoría de los ataques de la Lepra que llegaba bien hasta tres cuartos de cancha, pero que se diluía a medida que se acercaba al área del rojo.

Al punto que en el primer tiempo, además de un par de aproximaciones, sólo se puede contabilizar un débil cabezazo de Maxi Rodríguez a las manos del arquero, tras una muy buena habilitación de Pérez, que lo dejó cara a cara con el arquero.

Lo mejor de Newell's llegó en el complemento, cuando el dominio se hizo más ostensible  y la movilidad de los volantes empezó a hacer estragos en el fondo rojo y a encontrar los espacios que escacearon en el primer tiempo.

Entonces se sucedieron las situaciones. Un centro de Cáceres que nadie alcanzó a conectar, un disparo desde el Gordo Sperduti que cruzó todo el área chica sin que nadie puediera tocarla, una media vuelta de Vergini, que casi se mete en el segundo palo, y una trepada de Figueroa, que lo cortaron justo cuando quedaba mano a mano con el arquero.

En consecuencia, la Lepra fue más que su rival, pero pese a tener la potestad casi absoluta del trámite y de las situaciones no logró la porfundidad necesaria para vulnerar a un equipo que pareció sólo preocupado por no perder.

 

 

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario