Ovación

Newell's empató contra el Ciclón en el Bajo Flores y cerró en paz Semana Santa

Sumar, esa es la cuestión en esta etapa de transición. Después de la caída en el Coloso con el Sabalero, Newell’s debía obtener un buen resultado para calmar las ansiedades.

Domingo 20 de Abril de 2014

Sumar, esa es la cuestión en esta etapa de transición. Después de la caída en el Coloso con el Sabalero, Newell’s debía obtener un buen resultado para calmar las ansiedades. No era sencillo por la cantidad de ausencias que tenía, aunque con enjundia y apostando a la lucha, resignando por momentos el clásico estilo de posesión, sacó adelante un encuentro chivo a pesar de que también San Lorenzo había presentado un conjunto mixturado. Y salió del paso, a tal punto que el punto obtenido con el 0-0 fuera de casa dejó señales de conformismo.

   Así, el rojinegro llegó a inquietar en el inicio y tuvo las mejores chances. San Lorenzo era puro empuje y nada de ideas. Newell’s explotaba de contra y así primero avisó con una palomita de Castro, tras un centro de Muñoz, que se fue afuera. Y en esos minutos iniciales hubo una seguidilla a favor del equipo de Lunari, con otro disparo de Castro que se fue afuera, un zurdazo de Muñoz débil, y un cabezazo de Ponce que se fue apenas por encima del travesaño.

   Las acciones no indicaban un juego entretenido. Todo lo contrario. Las imprecisiones se multiplicaron sobre el césped del Nuevo Gasómetro. Los dos se prestaban la pelota. Y así, la mejor chance del anfitrión tuvo como protagonista a Guzmán, quien intentó lanzarle la pelota hacia Casco por encima de la cabeza de Blandi. Se quedó corto, rebotó en la testa del delantero y casi se produce la apertura.

   Newell’s no era, ni es, el de costumbre. El del toque sutil, el equipo paciente que busca el momento para pegar con un ataque combinado. Intenta mantener la posesión, pero le cuesta ser letal. Es cierto, cuenta con bajas importantes que afectan la sensibilidad de su funcionamiento.

   Newell’s avisó rápido en el inicio del complemento con un cabezazo tremendo de Cáceres que sacó Alvarez. Un gesto que inquietó al Cuervo, que necesitaba mostrar sus garras. Por eso el Patón mandó a escena a Piatti y Correa, dos de las grandes figuras del azulgrana. Con velocidad de mitad de cancha hacia adelante, empezó a preocupar la zona cubierta por Guzmán. Matos se lo perdió, Correa metió una chilena y otra vez el ex All Boys metió un bombazo que tapó el Patón.

   San Lorenzo le imprimió velocidad, fue en busca de la victoria para posicionarse en la lucha por el torneo. Newell’s luchó, metió y trató de golpear con una contra. Y estuvo cerca Banega de ser el artífice del batacazo.

   El equipo leproso tuvo la bendición del resultado.

   El azulgrana fue muy santo y no pudo doblegar a un Newell’s que viene golpeado por haberse quedado sin objetivos para este cuatrimestre, pero que con el punto abrochado anoche cierra Semana Santa en paz, sin tantas urgencias y buscando tener la casa en orden.

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