Lunes 12 de Septiembre de 2022
Sin dudas el mejor partido de Djorkaeff Reasco desde que desembarcó en Newell’s en esta temporada. El ecuatoriano jugó un gran encuentro, flotando detrás del nueve Juanchón García, pidiendo la pelota y clarificando el panorama en tres cuartos. Pero su aporte más trascendente fue inventar un golazo, el del segundo tanto leproso. Porque la conquista sirvió para ponerle la chapa definitiva al triunfo 2 a 0 del equipo del Parque ante el encumbrado Gimnasia.
Reasco hizo el gol con el que sueña todo delantero. Controló la pelota y desde 35 metros sacó un latizago impresionante, un bombazo, que se coló en el ángulo izquierdo del indefenso arquero Rodrigo Rey, que nada puso hacer a pesar de la volada.
El ecuatoriano gritó el gol con alma y vida. Se lo dedicó con vivacidad a todo el estadio. Lo abrazaron todos sus compañeros y el desahogo fue generalizado. Es que Newell’s venía muy golpeado tras quedar eliminado de la Copa Argentina y encima está todo remendado por el karma de las lesiones reiteradas que lo persiguen.
Reasco necesitaba un partido consagratorio en Newell’s y lo tuvo frente al lobo. Es cierto que perdió algunas pelotas o no resolvió de manera acertada algunos avances, pero siempre se hizo cargo del balón y se asoció con inteligencia con Juanchón García, Juan Garro y Brian Aguirre.
Y lo hizo en la posición que más le gusta. Detrás del nueve, por el medio, en contacto constante con la pelota y atacando los espacios libres.
En Newell’s estaba casi “tirado” en un rincón en la gestión de Javier Sanguinetti, ya que jugaba poco y nada. Y ahora Adrián Coria lo rescató y Djorkaeff le pagó con un golazo tremendo.
Y su familia lo celebró con gran emoción. No es para menos.