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Newell's, en el punto de inflexión sobre el futuro futbolístico de Bernardi

El equipo de Lucas Bernardi debe cambiar drásticamente su funcionamiento si quiere dar el batacazo en el clásico del domingo próximo frente a Rosario Central.  

Lunes 07 de Septiembre de 2015

Qué difícil. Estar en el sótano futbolístico y tener que pegar un salto tal para llegar al primer piso. Y sin todo el material a disposición. Sólo una cuestión puede alimentar esperanza. La característica siempre vigente de “partido aparte”. Así como muchas veces, sobre todo en los últimos cotejos, cuando era Newell’s el que llegaba bárbaro y perdía. Ahora es a la inversa.
Esto aparece hoy como el palenque para que se tome el equipo  dirigido por Lucas Bernardi. Además, aunque todos lo nieguen, es la última chance para que el hasta hace poco idolatrado capitán del último equipo campeón pueda seguir su reciente camino trazado para ser el técnico leproso. Así de contundente.

Tanto que hoy sería hasta difícil que su continuidad se mantuviera si no estuviera el partido del domingo. Es que, encima, viene de perder el anterior, y en el Coloso.

Y de su determinación, de la elección de los protagonistas, dependerá todo. Bernardi debe parar un equipo con determinación. De ser posible, pararlo ya en la cancha, decirles a los once futbolistas que van a arrancar y hasta los 8 o 9 que tengan chances de ir al banco que serán parte del clásico. Y hasta confirmarlo a la prensa. Con el simple hecho de que esto se transmita a los hinchas, que es la única intención del periodista.

¿Qué jugadores? Los que mejor estén. Los de experiencia, los que sepan bancarse en el lomo lo dura que será la previa hasta que el árbitro dicte el inicio del clásico.

Sin Scocco, ya que estaría desgarrado (se tomó el posterior izquierdo y se agarró la cabeza en clara señal de intuir lo que venía), sin Figueroa, al que la lesión a los 25 ante Defensa lo dejó también afuera. Y sin quien el DT considere que no esté en el nivel óptimo para un partido clave como el clásico.

Con variantes, seguro. Porque no puede pasar como si nada fuera lo mal que jugó el equipo en Florencio Varela. Por más que Lucas ya dijo que quería morir con la suya. El puede hacerlo. Pero al pueblo leproso no le interesa eso, si no ganar. Y algunos, hoy viendo la situación, al menos pensarán en no volver a perder.

Y no se trata de dictarles los cambios al DT. No es marcarles los jugadores que no pueden faltar o los que deben salir, sino hacerle abrir los ojos porque el paredón no se corre solo del medio, hay que buscar cómo no estrellarse contra ese muro. No se entiende que Maxi Rodríguez quede afuera, como en Florencio Varela, más allá de que cuando entró (obligado por la lesión de Figueroa) tampoco desequilibró. Y no se fue nada contento de la cancha, sino que ni bien sonó el final dictado por Rapallini se retiró solo del campo de juego, sin hacerlo con sus compañeros. Seguro por bronca. Quizás por impotencia por no poder cambiar la situación. Es raro que Mateo no aporte su experiencia, su sangre en el medio, ni siquiera para sacudir la modorra que se notó en ese sector, y ayudar a los centrales, como sabe hacerlo. Que Tevez se quede en el banco también preocupa. Que la experiencia de Bernardello no sea tenida en cuenta y que otros experimentados o pibes conserven su puesto. Que Scocco no esté afilado y siga en el equipo es otra señal, en este caso de que se debe respaldar su presencia porque tiene con qué resurgir en cualquier momento. Cuando se llevan 7 partidos sin victorias, cuando el rojinegro ganó un solo partido de 13, es más que preocupante. Y ni hablar si el equipo (llámense jugadores, técnicos, ayudantes y directivos) no despiertan y la pesadilla continúa. Aunque esto no es un sueño, es la triste realidad del hoy de Newell’s.

Una visita por Luján

Cuando el jueves el plantel se trasladaba a Buenos Aires con el fin de concentrarse para el cotejo con el Halcón, la delegación se dio una vuelta por la basílica de Luján para pedir una ayuda divina. En Varela no la hubo. 

Harán estudios a Scocco y Figueroa

Hoy le realizarán estudios a Ignacio Scocco y Víctor Figueroa con el fin de determinar el grado de las lesiones que sufrieron el sábado por la noche frente al Halcón de Varela. Nacho sintió un pinchazo en el muslo izquierdo y el Negro una molestia en el sóleo del gemelo derecho y hoy los pronósticos no son para nada alentadores de cara al clásico ante los canallas.

Figueroa se lesionó cuando iban apenas 23 minutos del primer tiempo y enseguida se dio cuenta de que no podía seguir. Su salida habilitó el ingreso de Maxi Rodríguez, quien sorpresivamente había sido marginado del once principal por “una decisión que tomó el entrenador”, dijo Lucas Bernardi luego de Defensa y Justicia.

La lesión del Negro es la misma que padeció en el último tramo del ciclo de Américo Gallego y que lo marginó por varios partidos. En tanto, la sensación de la lesión de Scocco es de desgarro y de haber ocurrido esto no estará ante Central. Los estudios de hoy despejarán las dudas.

El plantel entrenará hoy por la mañana, con puertas abiertas, en el predio de Bella Vista.

 

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