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Newell's: el intríngulis Mannara

La historia de Rodrigo Mannara a Newell’s se venía desarrollando con muchos claroscuros, aunque de acuerdo a la investigación que realizó Ovación, el panorama comenzó a aclararse. Y la conclusión de ella es que los rojinegros podrían sumarlo como libre pero se arriesgarían a dirimir el caso en la Fifa...

Viernes 04 de Enero de 2008

La historia de Rodrigo Mannara a Newell’s se venía desarrollando con muchos claroscuros, aunque de acuerdo a la investigación que realizó Ovación, el panorama comenzó a aclararse. Y la conclusión de ella es que los rojinegros podrían sumarlo como libre pero se arriesgarían a dirimir el caso en la Fifa. Al respecto, el gremio chileno defendería el contrato que ya habría firmado con el club del parque Independencia, pero Cobreloa sin dudas que intentará trabarlo porque reclama la propiedad del volante mixto pedido por Caruso.
En diciembre de 2005, Mannara firmó un vínculo por cuatro años con Cobreloa, luego de llegar como parte de pago de una deuda que Lanús tenía con los trasandinos por el pase del delantero canalla Gonzalo Belloso. Y en el mismo había una cláusula de “contrato prorrogable”, con fecha 31 de diciembre de 2007, algo muy usual en el fútbol chileno.
Pero el gremio de los futbolistas hacía rato que metía presión porque consideraba que dicha cláusula favorecía a los clubes, que podían prescindir de un jugador con contrato sin pagarle indemnización. Y a fin del año pasado dicha cláusula se derogó, por lo que cerca de 300 jugadores quedaron en posición de pedir la libertad de acción, entre ellos Mannara.
Esto causó una verdadera revolución entre los dirigentes de los clubes chilenos, quienes aunaron criterios para considerar que la anulación del “contrato prorrogable” no podía ser retroactiva. Eso le dijo ayer a Ovación el presidente de Cobreloa Juan George, pero también se lo especificó al propio Mannara el ahora asesor en cuestiones legales futbolísticas, y ex presidente de Colo Colo, Jorge Vergara.
“Mannara me llamó para consultarme sobre qué hacer y yo le aconsejé de que no podía irse de Cobreloa así nomás, que el club tenía sus derechos de propiedad”, explicó Vergara. “Después está en el jugador creer o no lo que le diga, pero es así y seguramente si se va como libre el caso irá a la Fifa”.
La otra campana que escuchó Ovación fue la del secretario general del Sindicato de Futbolistas Profesionales de Chile, Carlos Soto, que dio una versión opuesta. “La abolición del contrato prorrogable deja claramente a Mannara como jugador libre y si él decide irse al club que quiera nosotros como gremio lo apoyaremos”. Igual aclaró: “Después está en el jugador considerar si debe dejarle algo al club”.
Mannara habría estado en Rosario el fin de semana antes de Navidad y allí habría rubricado un contrato con Newell’s (además hasta se habría hecho la revisión médica), más específicamente el 23 de diciembre. Ese día, la dirigencia leprosa se comunicó vía mail con la de Cobreloa para acordar un préstamo o un resarcimiento, pero no se pusieron de acuerdo en las cifras. Los chilenos habrían pedido mucho más de los 150.000 dólares que los leprosos estarían dispuestos a oblar y hasta ayer no hubo más contactos.
Como si esto fuera poco, antes de esa fecha Mannara habría firmado un precontrato con Unión Maracaibo, más precisamente el 15 de diciembre, para lo cual le había dado un poder al empresario chileno Juan Carlos Vera. Y también lo habría hecho como libre. Pero Cobreloa sí estaría dispuesto a aceptar esta opción porque los venezolanos pagarían lo que le pidieron para dejarlo ir.
Igual, el vínculo que habría firmado Mannara con Newell’s tendría más valor porque sería un contrato oficial, a diferencia del otro que es un precontrato.
Un reconocido empresario local está en el medio de la operación que sigue en stand by. Pero Newell’s no esperaría mucho y se asesoraría en la Fifa para ver si le conviene afrontar un conflicto por Rodrigo Mannara, ya que al no volver a comunicarse con Cobreloa no tendría la intención de pagar por él lo que le pidieron. Mientras, Caruso lo quiere sí o sí, aunque ya barajaría alternativas.

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