Domingo 05 de Marzo de 2023
Newell’s comienza a construir un fuerte en el Coloso. Como sucedía en esos tiempos no tan lejanos, cuando los rivales sabían que llevarse un empate del Parque era por demás de valioso. Si bien fue una actuación con poco brillo, el conjunto rojinegro consiguió anoche la tercera victoria seguida en su estadio, en igual cantidad de presentaciones en el torneo. Una cifra que se estira a cuatro triunfos si se tiene en cuenta la temporada anterior, cuando todavía no estaba Gabriel Heinze.
Más allá de la evaluación acerca de la forma en que consiguió cada éxito, lo concreto es que la lepra nuevamente se quedó con los tres puntos. Y en el caso del partido con Barracas Central, sirvió además para dejar atrás las dos derrotas seguidas que había sufrido, ante Claypole por la Copa Argentina y contra Instituto en Córdoba por la Liga Profesional. Un desahogo que sirve desde el punto de vista anímico y de paso para que el hincha lo disfrute desde las tribunas.
La actitud y la postura para disputar cada pelota y para intentar llegar al gol, aunque le haya costado hilvanar jugadas asociadas, encaminó al conjunto rojinegro a la conquista de un nuevo triunfo en casa.
Un resultado que también fue posible porque nuevamente, como en las dos anteriores ocasiones que jugó en el Coloso en el torneo, mantuvo el arco en cero. Y en esto tuvo responsabilidad el poco peso ofensivo de Barracas Central, y también Lucas Hoyos.
El golero, cuestionado desde el comienzo del torneo, tuvo una atajada bárbara sobre el cierre del primer tiempo a un cabezazo de Sepúlveda. Es cierto que en el inicio de la jugada no salió bien a cortar un centro, pero se recompuso y respondió.
Lo cierto es que equipo de Rodolfo De Paoli tuvo de a ratos la pelota, pero inquietó muy poco. Por lo que Hoyos casi que no entró en acción.
Pese al sufrimiento del hincha por el resultado exiguo, con el pitazo final respiró aliviado y celebró la victoria en el Coloso, una más, en ese mismo escenario donde se hace fuerte y suma puntos gordos.