Jueves 10 de Febrero de 2022
Cuantas ganas había en el Parque de celebrar un triunfo. Es que los últimos tiempos no fueron nada buenos y comenzar así, con una victoria sin objeciones y contra un adversario como Defensa y Justicia, molesto para cualquiera, bien vale la pena disfrutar. Javier Sanguinetti lo hizo posible. Y sus futbolistas, que dieron la talla al planteo que planificó el DT, también. Newell's fue aplicado, voluntarioso, esforzado, ordenado y agresivo en todo sentido. El gol de Panchito González fue exiguo, porque la superioridad de la lepra fue mucho más amplia. Pero es lo de menos, con los tres puntos conseguidos y un debut gratificante.
El planteo de Sanguinetti, pensado para evitar que Defensa y Justicia haga lo que mejor sabe, que es a partir de la posesión, se plasmó con eficacia. Entorpeció la salida rival, con presión alta, atención constante, movimientos sincronizados y despliegue. Sordo y Castro conformaron adelante la barrera de contención. Fernández, agazapado, salía disparado si el balón cruzaba esa primera línea defensiva. Los demás no descuidaban ni los espacios ni las marcas.
Los roles estaban cambiados. Un equipo en formación como Newell's maniataba a otro con una base ya consolidada. La lepra cumplía la primera misión. No darle la iniciativa al Halcón de Varela. La otra parte de la tarea, la ofensiva, fue de menor a mayor. Alcanzó con que Nicolás Castro la recibiera y moviera a un lado y a otro, preferentemente sobre la izquierda para los desbordes de Panchito González, para que la lepra se aproxime al arco de Unsain. Lo que le faltó al creativo rojinegro fue andar fino frente al arco. Un quite de Fernández lo encontró en una situación propicia y dio la impresión que se apresuró con el tiro desde afuera del área, tirándola por sobre el travesaño.
La poca justeza la tuvo además de cabeza. No le entró bien a un centro de Panchito González y la pelota cruzó frente a Unsain. Menos preciso fue todavía Garro, conectando de alto un envío de Méndez justamente al medio donde estaba parado el uno visitante. Una y otra acción se dieron después de la expulsión de Colombo por una dura entrada a Garro. Desde esa expulsión, Newell´s ejerció un mayor dominio y si no se puso arriba en el se debió exclusivamente a que le erró en la última puntada.
La tendencia favorable a Newell's se acrecentó en la segunda etapa. Estableció en el juego la diferencia que tenía Defensa de contar con uno menos. El beneficio era progresar en el campo de juego y en el momento oportuno abrirla para llegar por los costados. El remate de Rotondi desde media distancia que se fue cerca, como antes del cierre del primer tiempo pasó con el derechazo de Bou fueron situaciones esporádicas, nada indicativas de lo que ocurría en la cancha. La lepra mantuvo siempre el control.
Panchito González se quedó lamentando el tiro libre que le sacó en gran forma Unsain. Y lo mismo le sucedió con la pelota que dejó en las manos del arquero. Pero le llegó la revancha. Apareció por el segundo palo para cruzar de cabeza el centro de Sordo. Gol y delirio en el Parque.
Se alteró el resultado y nunca el desarrollo. Tampoco la incapacidad de Newell's para liquidarlo pese a seguir disponiendo una y otra acción para sellar el resultado y no tener ninguna clase de sufrimiento.
A esa altura, Sanguinetti introdujo a Cacciabue y Juan Manuel García por Pablo Pérez y Sordo buscando futbolistas renovados ante el desgaste que tenía el equipo, cumpliendo con aplicación el libreto propuesto por el entrenador. Un rato después apareció Giani por un ovacionado Panchito González.
Pero Newel's pecó de falta de oportunismo ante Unsain. Giani se lo perdió de cabeza en un tiro de esquina y luego en una entrada por izquierda. Defensa y Justicia seguía en vida solamente por culpa de la lepra.
Pero lo que se temía en el Parque no sucedió. Newell's llegó al final con la mínima diferencia para celebrar con ganas. Ante tantos interrogantes sobre cómo llegaba el equipo, la victoria y la forma en cómo se consiguió resultó gratificante. Fue un buen comienzo.