Lunes 21 de Agosto de 2023
El ciclo de Gabriel Heinze en Newell’s tuvo ocho meses de expectativas, insinuaciones y sabor a poco. Eliminación temprana de la Copa Argentina, irregular desempeño en la Liga Profesional y despedida en los octavos de final de la Sudamericana, donde más había ilusionado a su parcialidad. La Copa de la Liga, último compromiso del año, es la oportunidad de dar ese salto de calidad que tanto se espera. Dependerá de la capacidad de maniobra de su entrenador y de un equipo que indefectiblemente debe mejorar, para que esa idea de ser protagonista no muera en el intento. El primer escollo de la zona B será este lunes, a las 20.30, Central Córdoba de Santiago del Estero, que días atrás quedó afuera de la Copa Argentina frente a Independiente, es conducido por Omar De Felippe, ex DT rojinegro, y tiene un bajo promedio.
La base del plantel de Newell’s es casi la misma que afrontó la primera mitad del año, sin incorporaciones de relevancia, más allá de que el delantero Ignacio Schor, el lateral Augusto Schott y el zaguero Carlos Ordóñez, quien por ahora no está para jugar, puedan llegar a rendir y ser útiles. Pero donde más necesidades había, todavía no hay novedades. Los días pasan, el cierre del mercado de pases, el 30 de agosto, se acerca, y no llegó ni un volante central ni un nueve, dos de los puestos donde hay mayores necesidades.
Como no se jerarquizó el plantel, entonces los que están son quienes se encuentran ante la misión de darle un crecimiento al equipo. Y no alcanzará con el planteo ofensivo que propone el entrenador si los ejecutantes defeccionan, si no aparece el juego asociado por adentro, si se repiten en centros sin que nadie los aproveche. Aproximarse no es lo mismo que atacar. La imagen es la misma. El resultado, bien diferente. Y los resultados que se fueron dando sirven de muestra.
Newell’s necesita imperiosamente que Juan Sforza se involucre más en la faz ofensiva, que Cristian Ferreira no resulte intermitente y que Iván Gómez recupere el cambio de velocidad que tuvo previo a la lesión. Además, que los probables extremos de esta noche, Ramiro Sordo y Brian Aguirre, concluyan mejor cada acción individual por afuera. Todo eso para acompañar de forma óptima Jorge Recalde, que terminó en ascenso su rendimiento en la mitad de temporada .
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El paraguayo seguirá siendo el centrodelantero, pese a que Newell’s precisaría un jugador de mayor peso en el área rival, siendo que el resto se nubla delante del arco rival, como ocurrió seguido hasta el momento, por mala puntería o falta de convicción para definir.
Además hay que enmendar los errores defensivos que costaron puntos y goles, especialmente por perder la referencia de los rivales a la hora de marcar. Es un tema que se agravó desde que se fue Willer Ditta, por no haberle encontrado un reemplazante. Hoy pueden estar en ese rol Facundo Mansilla o el prometedor Ian Glavinovich. Guillermo Ortiz faltará por una sinovitis en el tobillo izquierdo.
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La ausencia por una distensión del lateral izquierdo Angelo Martino, que venía en alza, y del también lesionado Bruno Pittón es un problema para el debut. Martín Luciano es candidato a reemplazarlo, dentro de un esquema que sería 4-3-3, ese mismo que utilizó la mayoría de las ocasiones y con el que intentará comenzar con el pie derecho, ante un adversario que mira el descenso preocupado.
Seis empates seguidos
Newell’s se hizo fuerte de local al inicio de la Liga, y también de la Sudamericana, con victorias. Pero de pronto comenzó a sumar empates y llegó a los seis seguidos. Para una competencia tan corta, como la Copa de la Liga, ganar en el Parque es la base desde donde edificar una campaña que le permita quedar entre los cuatro mejores de la zona B que clasificarán a cuartos de final.