Newell's-Central: cuenta regresiva para que arranque el mejor clásico del mundo
Leprosos y canallas se vuelven a cruzar y la Rosario de Lionel Messi y Angel Di María se paralizará durante un par de horas. A las 16.30, en el Coloso, a jugar

Domingo 09 de Abril de 2023

  1. Hay momentos en los que el mundo del fútbol se detiene por un instante y eso sucede cuando la situación lo amerita, cuando hay algo en el medio que cautiva la atención y el clásico rosarino está en todo su derecho de sentirse una pieza fundamental en ese mundo de sensaciones que se generan antes, durante y después. Por eso hay referencias inequívocas que ponen a un Newell’s-Central (como será en este caso) en un pedestal. Lo dijeron los propios entrenadores en una previa cargada de incógnitas, de ilusiones y porqué no de temores. “El clásico de Rosario es un partido loco”, disparó Gabriel Heinze. Algunas horas más tarde Miguel Angel Russo tiró: “El clásico rosarino es importante en el mundo”. Dos frases con un hilo conductor: el fervor con el que se vive cuando la camiseta rojinegra se para frente a una auriazul. El amor de Lionel Messi por Newell’s y el fanatismo de Angel Di María por Central es parte de ese salto más allá de las fronteras y hace también a la cuestión. Porque estos dos flamantes campeones del mundo le metieron en este último tiempo un peso mucho más importante al clásico rosarino del que siempre tuvo. Condimentos al margen, la única verdad estará en el campo de juego en esos 90 y pico de minutos en los que las obligaciones golpearán ambas puertas, quizá con algún impacto sonoro más pronunciado del lado de la lepra, pero será una nueva ocasión para hacer ruido.

La adrenalina está y generalmente la misma se emparente más por el lado del hincha, pero los protagonistas no están exentos y el objetivo siempre es el mismo: canalizar de la mejor manera ese fervor para que las revoluciones emocionales no alteren la serenidad necesaria para afrontar un partido donde un mínimo error puede disparar alegría hacia un sector y desazón para el otro.

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Newell's cosechó todos los puntos en el Coloso y la localía es el punto más fuerte que tiene.

Se puede imaginar de qué manera los entrenadores plantearán el partido, pero siempre habrá un mínimo espacio para las sorpresas e incluso los imponderables. Russo tiene un recorrido demasiado largo en esto de preparar clásicos rosarinos (será el décimo en su carrera), mientras que para Heinze será el primero del otro lado de la línea. Hasta aquí el Gringo intentó que su equipo jugara de una misma forma, sin alterar demasiado el esquema y con intérpretes que generalmente se mantuvieron. Nada hace pensar que alterará esa hoja de ruta que lo depositó en esta décima fecha habiendo ganado todo de local. Russo se mostró más activo en cuanto a sus decisiones, con cambios permanentes en lo que tiene que ver con los esquemas, aunque basándose siempre en una cosa que sostiene como elemental: la claridad de los conceptos.

En medio de la catarata de análisis previos, Newell’s cuenta con un elemento importante a su favor y nada menos que la localía, quizá la pata más fuerte de este equipo en el que son evidentes las diferencias cuando juega en el Coloso que cuando sale del mismo. Los cuatro partidos que disputó en el parque Independencia fueron con triunfos y desde ese punto de vista es imposible que Heinze y sus dirigidos no se sientan confiados y que los hinchas no sueñen con que la racha se mantenga.

Para Central la importancia del clásico tiene que ver también con el orgullo, pero en el terreno de las ambiciones hay algo que quizá lo empuje, porque sumar nuevamente de a tres le significará un domingo feliz (ni hablar para Russo, que justo cumple años), sino que lo mantendrá en la parte más alta de la tabla, donde logró hacerse un lugar luego de los triunfos frente a Huracán y Gimnasia. Ah, el canalla se sacó el karma de no poder ganar como visitante justamente en el último partido en el que le tocó salir de Arroyito (en Parque Patricios).

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Central arriba al clásico entonado por los triunfos ante Huracán y Gimnasia, que lo pusieron en una zona de privilegio en la tabla.

Heinze habló en la previa de que será un partido con “muchos duelos” y que el equipo que se imponga en ellos terminará sacando diferencia. Y sin dudas esas pulseadas existirán. Se sabe que el arma más poderosa con la que cuenta este Newell’s es el desequilibrio de Brian Aguirre, lo que hará que Damián Martínez o Alan Rodríguez (depende por qué banda se mueva el juvenil leproso) tengan que estar en todo momento con las antenas paradas para no regalar espacios.

También debe haber sido un toque de atención para Heinze lo que ocurrió en el triunfo de Central ante Gimnasia, donde las trepadas de Martínez y Coyote Rodríguez resultaron determinantes. El lateral derecho anotó un gol entrando por sorpresa y el paraguayo metió dos tremendas asistencias. Por eso, habrá un trabajo extra para el pibe que le dio a la lepra el triunfo sobre la hora contra Audax Italiano (Copa Sudamericana) o bien que Mosquera y Pittón no se desordenen.

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Y así como Aguirre es el as de espadas que tiene Newell’s, el momento por el que atraviesa Alejo Veliz seguramente pondrá a la defensa leprosa en una situación de concentración absoluta. El pibe canalla llega muy bien de la cabeza, fortalecido mentalmente, pero básicamente con un juego aéreo amenazante. Teléfono para Mansilla y el colombiano Ditta.

Para la batalla del mediocampo Newell’s recuperó una pieza clave como Juan Sforza y desde su prolijidad y capacidad de distribución, la lepra querrá sacar ventaja. Allí posiblemente aparezca alguna directiva de parte de Russo para que tenga una sombra permanente y no pueda jugar tranquilo. Central tiene en la mitad de la cancha la experiencia de Montoya, la agresividad de Ortiz y el buen pie Malcorra y Campaz.

A las 16.30 habrá emoción en el Coloso. A sufrir o disfrutar, a jugar.