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Newell's cambió su estructura táctica, venció bien a Lanús y se prendió arriba

Asoman los brotes de una nueva estructura. Germina una idea futbolística remozada. Florece un equipo con variantes que invita a proyectar el horizonte con expectativas de protagonismo. No hay que tirar manteca al techo ni romper el chanchito de la ilusión porque se trató de apenas 90 minutos convincentes y todavía hay muchísimo por corregir. Pero el esquema táctico 3-4-1-2 que estrenó Sensini tuvo como calificación un aprobado y sirvió para vencer 2 a 0 a Lanús con claridad.

Lunes 21 de Septiembre de 2009

Asoman los brotes de una nueva estructura. Germina una idea futbolística remozada. Florece un equipo con variantes que invita a proyectar el horizonte con expectativas de protagonismo. No hay que tirar manteca al techo ni romper el chanchito de la ilusión porque se trató de apenas 90 minutos convincentes y todavía hay muchísimo por corregir. Pero el esquema táctico 3-4-1-2 que estrenó Sensini tuvo como calificación un aprobado y sirvió para vencer 2 a 0 a Lanús con claridad. La primavera llegó con una victoria debajo del brazo y los tres puntos son el pasaporte a pertenecer al selecto lote de protagonistas del Apertura. Será clave capitalizar este envión que significó el resultado y el funcionamiento colectivo.

  Fue un partido que en la previa arrojaba varios puntos de análisis y en la mayoría de ellos Newell’s superó con éxito el examen. Era una gran incertidumbre el funcionamiento de la línea de tres y salvo algunos pasajes del primer tiempo donde aparecieron grietas por los laterales, luego las piezas se acoplaron y los movedizos volantes externos del granate entraron en un callejón sin salida.

  Los huecos estuvieron hasta que Dolci hizo pie en el retroceso por la derecha. Pero cuando se acomodó su producción tomó vuelo y hasta estrelló un remate en el travesaño cerca del final. Vangioni, por la banda opuesta, también jugó de menor a mayor y terminó siendo picante. Por ello Machuca, Schiavi e Insaurralde, que sufrieron algunas turbulencias al principio, luego soportaron a pie firme y siempre con el respaldo de Peratta.

  La etapa inicial fue pareja y hubo riesgo frente a ambos arcos. La diferencia estuvo en que Achucarro le sacó petróleo a la pelota que le quedó redonda frente al arco tras guapearla y la mandó a guardar. Esa fue la única luz concreta que la Lepra tuvo sobre el granate hasta el descanso, aunque fue interesante que Bernardi plantara la bandera de la presión en la salida rival y Sánchez Prette insinuara peligro en sus desplazamientos.

  En el complemento Newell’s mostró su mejor faceta porque ajustó marcas y dispuso de varias chances. Bernardi capturó una pelota, la abrió para Vangioni y su centro fue una fruta madura que en la altura se sirvió Boghossian y con el parietal derecho estampó el segundo tanto.

  El gol fue un mazazo para Lanús, que además sintió el trajín del partido del jueves por la Sudamericana. Achucarro corrió solo y se perdió el tercero. Luego Caranta le tapó un cabezazo a Boghossian.

  A esa altura Lanús era un manojo de voluntades desperdigadas. Salvio metió una volea que desvió Peratta. Y las últimas chances fueron leprosas, un remate cruzado de Sperduti y el tiro en el horizontal de Dolci.

  Si Newell’s era preciso podría haber goleado. El triunfo sirve para apuntalar el nuevo esquema que implementó el DT y renovarle la confianza a los delanteros que volvieron a marcar tras una larga sequía. El resultado debe ser capitalizado como punto de partida de una identidad futbolística. l



 

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