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Newell's brilló, sufrió, resistió y festejó ante Atlético en Rafaela

Obtuvo una victoria infartante por 3 a 2. La Lepra dio cátedra de fútbol en el primer tiempo, con un Maxi iluminado, con elaboración colectiva de alto vuelo y una notable contundencia en el área de enfrente.

Jueves 28 de Agosto de 2014

Newell's obtuvo una victoria infartante ante Rafaela. Porque la Lepra dio cátedra de fútbol en el primer tiempo, con un Maxi iluminado, con elaboración colectiva de alto vuelo y con una notable contundencia en el área de enfrente. Por eso brillaba y ganaba 3 a 0. Pero el complemento terminó siendo un martirio. La Fiera ya no estaba por una molestia muscular y la Crema, a los ponchazos, se le vino encima. El local descontó dos veces y se puso a tiro del empate. El rojinegro terminó pidiendo la hora y revoleando la pelota del área de Ustari para donde pudiera. Al final los de Raggio festejaron un triunfo tan merecido como agónico. Y el 3 a 2 volvió a entreverar a Newell's en la pelea de arriba.

La Lepra escribió un primer tiempo de ensueño. Fue sólido atrás, copó la mitad de la cancha, manejó la pelota y arriba fue letal. Remendado y todo por las bajas importantes que tiene en la enfermería, ofreció 45' iniciales en alta definición. Tuvo una producción colectiva que hacía rato no encontraba. Por lejos fue lo mejor del ciclo Raggio. Esto explica los tres goles con los que se fue al descanso.

Como se preveía de arranque los de Carozo mordieron, corrieron y apretaron en cada sector de la cancha. Y buscaron forzar el error del rival. Vaya si lo consiguieron. En una jugada quedó claro que es posible hacer goles con practicidad y sin una tenencia sostenida. Así fue la primera estocada leprosa. Ustari sacó largo para Maxi, la Fiera birló el cierre de Víttor y definió con el manual del nueve. Como si el ausente Scocco le hubiese dado al oído el secreto del gol. Fue el 1-0.

Rafaela entró en pánico. La Lepra fue por todo. Maxi ejecutó un córner desde la izquierda y Fernández se subió a la terraza para decretar de cabeza el segundo grito. Enseguida casi estira la ventaja Faravelli con un remate desde afuera. A la media hora llegó la tercera perla. Maxi seguía intratable, volvió a ganar de pícaro y su centro de la muerte encontró el despeje imperfecto de Bastía. El 3-0 reflejaba lo que sucedía en la cancha.

La Crema tuvo un par de remates de media distancia, pero Ustari estuvo impecable y desactivó todo el peligro. En el cierre de la etapa salió Maxi con una molestia muscular y lo suplantó Alexis Castro, que también jugó de falso nueve.

En el complemento Newell's se convirtió en un equipo terrenal. Perdió el brillo y la efectividad del primer tiempo, falló los pases e hipotecó el resultado. Lo que parecía definido se complicó demasiado. Casi hubo milagro de la Crema.

Porque en esa etapa, a los 20', llegó el descuento de Sacks. El local comenzó a creer en la remontada. La Lepra empezó a sufrir. Armó algunas contras aisladas, como la del debutante Fydriszewski, que tapó Conde con los pies. No lo supo cerrar.

El equipo de Raggio estaba cada vez más incómodo y el reloj se hizo de arena. Las agujas no avanzaban. Encima a los 38' Víttor le pegó desde afuera, la bocha dio en el palo y entró. Rafaela se puso 2-3. Quedó a tiro de la igualdad.

El triunfo que parecía cocinado estaba en riesgo. En el final le quedó picando la pelota en el área a Royón y lo que tenía perfume de empate dio en la espalda de Ortiz, que se arrojó con alma y vida para cubrir el arco. Salvada providencial. Newell's lo terminó ganando y fue merecido, pero la igualdad estuvo a un tris de consumarse.

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