Domingo 28 de Agosto de 2022
El estado de ánimo de todo Newell’s es el mejor reflejo de la actualidad. Nerviosismo de los futbolistas, por momentos alterados ante las decisiones del árbitro, un público exaltado por esos motivos y por un equipo que no responde, a tal punto que los cantos de enojo se hicieron escuchar. Y un entrenador, Javier Sanguinetti, que se hizo responsable de esta situación y que en medio de las complicaciones con las que se fue encontrando, continúa sin hallar la manera de resurgir a un conjunto que solo sumó un triunfo en 11 partidos, con 6 derrotas y cuatro empates.
La falta de calma invade también a los más jóvenes. Balzi fue con mucha vehemencia a buscar una pelota, si bien no se dio cuenta de la presencia de Andrada, y le cometió una dura falta que le valió la roja. En el anterior partido de local, contra Lanús, fue Nazareno Funez el expulsado. La imprudencia de los pibes es una señal de que las cosas tampoco están saliendo.
Las explicaciones sobre el motivo de la cantidad de lesionados, a partir de un cambio de metodología de trabajo, es un precio alto que se paga, con un plantel con poco recambio. Ayer faltaron Méndez y Sordo, por mencionar solamente a dos habituales titulares. Y se sintieron esas ausencias. La responsabilidad también recae en el entrenador, que no encuentra las respuestas necesarias para que la lepra recupere la solidez de no hace tanto tiempo.
El desconsuelo, por un lado, y los gritos de reproche, por otro, se pusieron de manifiesto en las tribunas del Coloso. Una vez que concluyó el partido, un grupo fue hasta la zona de vestuarios para reprochar por este presente, al grito de “con Newell’s no se jode”. Hubo momentos de tensión, aunque la cosa quedó ahí nomás.
La presentación de Newell’s no fue muy distinta de otras. Inexpresivo en ofensiva y poco resistente en el fondo. Y acostumbrado a que si le convierten primero en el torneo, pierde. La preocupación es que todo eso se repite y la sucesión de malos resultados afectan la autoestima y el convencimiento de lo que se quiere hacer.
Necesita un cambio urgente. Si no, se hundirá cada día más y no conseguirá ingresar a una copa internacional. De por sí, ayer salió de la zona de la Sudamericana. Y se le vienen partidos complicados, la visita a Vélez y Gimnasia en el Coloso, con el enfrentamiento contra Talleres en el medio por Copa Argentina. Una exigencia grande para un equipo que anda a los tumbos.