Ovación

"Necesitaba sentirme bien, estoy orgulloso por lo que hicimos en la temporada"

El Chelito Delgado mostró su perfil íntimo en la charla con Ovación tras el gran partido con Boca. Buceó por varios temas sin poner barreras y resaltó la gran temporada canalla.  

Martes 10 de Noviembre de 2015

Directo, frontal. César Delgado le abrió las puertas de su hogar a Ovación para hacer un repaso de lo que resultó la vuelta al pago que lo vio crecer y lanzó al profesionalismo. Lo hizo el día después del partidazo que hizo ante Boca, en el que de yapa marcó un gol. El Chelito fue contundente en cada respuesta. No apeló al doble discurso para hacer foco en su rendimiento y hacer eje en otros temas. “Sin dudas necesitaba sentirme bien dentro de una cancha. Quería sentirme nuevamente muy bien, físicamente y mentalmente. Sinceramente lo pude hacer esta vez. Aunque debo reconocer que no me esperaba entrar porque el partido estaba duro, pero la lesión de Marco (Ruben) posibilitó mi ingreso y todo terminó bien por suerte”, afirmó mientras se acomodaba en la cabecera de la mesa.
  —¿Cómo te sentiste realmente ayer (domingo)?
  —Como hoy (ayer), muy contento. Sea por el triunfo como también por el gol, que se dio después de tanto tiempo. En realidad fue un año duro por las lesiones musculares que tuve. No me sentí al ciento por ciento casi nunca. No estuve como quería y siento que puedo estar. Aunque ayer (domingo) sí me sentí a pleno como quiero y debo para poder estar a la par del equipo. Lo que hice ante Boca me hizo bien para encarar lo que vendrá.
  —¿A qué te referís con lo que vendrá, porque el torneo terminó?
  —A que no bajaré los brazos y trabajaré el doble para llegar bien a la pretemporada.
  —¿Sentiste que era un examen entonces el último partido?
  —Como un examen no, pero sí quería entrar y rendir. Todos los días entreno y me exijo para estar a disposición. Lógicamente que cuando las cosas no salen me siento mal porque no vine para sentirme mal. Volví para estar a la par de mis compañeros fundamentalmente. Por eso remarco que lo hecho ante Boca me sirve desde lo personal más que nada. Claro que tampoco estaba esperando un partido así para decir “acá estoy”, sino quería entrar y serle útil al equipo. Y por eso me fui contento y feliz del estadio luego de lo que viví en los minutos que estuve en cancha.
  —¿Te dolían los cuestionamientos que hacían algunos hinchas, sobre todo de un sector que está dentro del club?
  —Seguro. Cómo no va a doler. Uno siempre quiere dar lo mejor. Sobre todo al equipo que ama.
  —¿Dolía más también porque sos hincha?
  —Por todo. Soy autoexigente y siempre busco dar lo mejor. Lamentablemente me pasaron cosas que me impidieron rendir como quería. Por eso el dolor. Eso sí, tengo en claro que debo mejorar y también redoblaré los esfuerzos en este tiempo que estaremos libres porque quiero llegar bárbaro a la pretemporada. Quiero rendir y estar al ciento por ciento para el próxima año. Por eso ya tengo una rutina que me dieron los profes.
  —¿No te vas de vacaciones?
  —Unos días sí. Pero pocos porque por mi cabeza sólo pasa entrenar y llegar bien a enero. Trabajaré en las vacaciones para no sufrir esas lesiones musculares que padecí en este último tiempo. El cuerpo técnico y médico ya me indicaron fortalecer el tren inferior para prevenir, pese a que en mi carrera no tuve muchas lesiones. Con las cosas que me pasaron el único perjudicado soy yo. Y así perjudicaba al equipo porque no podía darle lo que necesitaba o esperaba de uno.
  —¿Te pasó que en momentos puntuales te dabas cuenta de que no podías jugar pese al deseo?
  —Sí. Desde ese punto de vista sabía cuándo no podía estar. Por eso lo hablaba con el Chacho (Coudet). Cuando sabía que le estaba haciendo mal al equipo iba y lo hablaba con el técnico.
  —¿Coincidís con que no todos los jugadores son sinceros en ese sentido porque la mayoría quiere jugar o estar siempre?
  —Cada uno actúa como lo siente o parece. En mi caso, sentía que no le hacía bien al club que amo y llevo adentro. Entonces lo hablaba con el Chacho, quien además de ser amigo, entiende al jugador muy bien. También debía hacerlo por una cuestión de respeto al resto de mis compañeros. Por eso hubo partidos que jugué poco o directamente no jugué. Lo único que hacía era ser honesto. Sea con uno mismo como con el cuerpo técnico, plantel y club.
  —¿Si estabas en otro club o no eras hincha de Central hubieses actuado con la misma sinceridad?
  —Sí. Pero acá lo importante es tener respeto hacia las partes que te nombré antes. Si no estás ciento por ciento hay que decirlo, así el entrenador pone al que realmente está mejor. De mi parte fue así, pese a que por ahí el más perjudicado era yo.
  —Eso habla de que no abusabas de tu apellido.
  —En ningún momento quise hacerle mal al grupo y al club. Por eso, si sentía que no estaba para lo que pedía el Chacho, prefería decírselo con tiempo así podía poner el fin de semana lo mejor que tenía en el plantel. Es sencillo el tema por más que a veces duela estar afuera. El club tiene que estar por encima de todos. Más cuando sos hincha y querés lo mejor para el grupo.

La copa del dolor

A la hora de hacer un repaso de lo que sucedió en la final de la Copa Argentina, que quedó en manos de Boca tras los polémicos fallos del árbitro Diego Ceballos, el Chelito habló a corazón abierto y se mostró tal como es en la intimidad. “Me dejó un dolor en el alma. Un vacío muy grande”, afirmó antes de perder la mirada en la nada por un instante. “Dolió perder así. Nos generó mucha tristeza e impotencia”, esbozó con el tono entrecortado.
  “Teníamos equipo como para que todo terminara de otra manera. Fue duro. Es duro asimilarlo, aunque sé que hay que dar vuelta la página por más que nos duela en el alma habernos quedado sin nada”, acotó se manera muy seria. “Quedamos vacíos por dentro. El vestuario fue duro”, concluyó sin desear entrar en más detalles porque está claro que la herida tardará en cicatrizar.

“Siento orgullo por lo que hicimos”

Mientras la ronda de mates seguía su cauce normal, la charla con el Chelito desembocó de manera natural en la gran campaña que hizo Central. Le peleó hasta el final el campeonato a Boca y llegó a la final de la Copa Argentina, que se le escapó por motivos ajenos a lo deportivo. Sin embargo, el experimentado jugador optó por mirar el vaso lleno. “Desde el primer momento que llegué supe lo que quería el grupo. Pocos creían en lo que podíamos dar por el simple hecho de que era un ciclo nuevo y el plantel se había renovado. Pero el convencimiento del plantel y cuerpo técnico hizo que terminemos haciendo una gran temporada”, confesó César Delgado de entrada, mientras le indica a su pequeño hijo Santino que tiene la play station lista como clamó de manera incesante, y mira de reojo con ternura a su hija Dulcinea que asoma al amplio y cómodo living.
  —¿Coincidís con el Patón Bauza, quien dijo que pese a que acá no se le da valor al subcampeón, él se sentía orgulloso? La pregunta es por qué ustedes terminaron terceros después de un gran torneo.
  —Nosotros estamos orgullosos de lo que hemos logrado. Queríamos coronar el año con algo, pero no pudimos. Quedó además demostrado que la gente reconoció lo que hicimos cuando nadie daba mucho. Dimos pelea jugando bien al fútbol. Sin dudas, creemos que esto que hicimos es el comienzo de algo para el año que viene.

El sabor especial de volver a gritar en el Gigante

Se sacó la mufa. Casualidades o causalidades de la vida. El Chelito volvió al gol justo ante el equipo que había convertido por última vez antes de comenzar a recorrer otras latitudes deportivas, allá por 2003. “Sí, es raro. Justo contra Boca me tocó volver a festejar”, afirmó Delgado. “Lo celebré con mucha alegría por varias cosas”, confesó en medio de la charla con este medio.
  “Salí a gritar el gol con ganas. Fue como un desahogo. Pero no de fastidio o bronca sino de algo lindo. Volver a convertir en el Gigante después de mucho tiempo tiene un sabor especial también. Es que mi familia estaba en las plateas. Hubo un montón de cosas en ese festejo. Me pasaron por la cabeza imágenes de varias cosas que viví desde que llegué”, exteriorizó un suelto Delgado.
  “En realidad era lo que quería. Hacer un gol. Era también lo que quería y pedía la familia desde que llegué. Tenía presión de todos lados, ja. Por eso fue un momento particular. Agradable por donde se lo mire. Fue algo hermoso convertir otra vez en el Gigante. Se disfruta más cuando hacés un gol en casa”, concluyó el Chelito antes de tomarse el enésimo mate.

“Vamos a apuntar al campeonato y la Libertadores”

No se logró conquistar la Copa Argentina pero Rosario Central mira el plano internacional, ya que será uno de los representantes argentinos en la próxima edición de la Copa Libertadores. “Nos dieron un mazazo pero estamos de pie para ir por todo de vuelta. Ahora queremos la revancha. Vamos a apuntar al torneo y a la Copa Libertadores. Esa es la mentalidad que tenemos todos. Sinceramente depositaremos todas las expectativas en esos dos campeonatos”, declaró el Chelito con ilusión a la hora de afrontar los nuevos desafíos a nivel colectivo.
  “Creería que habrá mucho recambio porque jugaremos dos torneos. Habrá que prepararse mejor que este año porque nos espera un semestre muy movido. Tanto para nosotros como para Central, la Copa será algo muy importante de jugar. Y queremos revancha”, declaró a modo de desafío.
  Luego volvió a hacer eje en el plano interno del plantel. “Me siento muy orgulloso de integrar este grupo y equipo. Soy un privilegiado por compartir este año con este plantel. Se lograron cosas muy importantes y buscaremos que la próxima temporada sea igual, aunque con otro final porque tenemos mucha ilusión y esperanza".

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