Ovación

Nadal destronó al rey de Wimbledon

Drama, récord, lluvia: nada le faltó ayer a la memorable final en la que el español Rafael Nadal terminó con la hegemonía del suizo Roger Federer en el torneo de tenis de Wimbledon.

Lunes 07 de Julio de 2008

Drama, récord, lluvia: nada le faltó ayer a la memorable final en la que el español Rafael Nadal terminó con la hegemonía del suizo Roger Federer en el torneo de tenis de Wimbledon.

Nadal venció a Federer en la final más larga de la historia del torneo, en 4 horas y 48 minutos, por 6/4, 6/4, 6/7 (5) y 6/7 (8) y 9/7, con lo que logra su primer trofeo en Londres y evita que su rival alcance el sexto título consecutivo.

La definición de ayer supera a la que disputaron en 1982 Jimmy Connors y John McEnroe, que terminó con victoria del primero tras 4 horas y 16 minutos.

Federer seguirá siendo número uno del mundo, pero el español se acerca cada vez más a un puesto que el suizo ocupa desde 2004.

Nadie le ganaba a Federer sobre césped desde 2002. Había encadenado 65 victorias consecutivas, pero el suizo parece sufrir de un complejo de inferioridad frente al número dos del mundo, que lo ha vencido en 12 de sus 18 enfrentamientos, entre ellos la final de Roland Garros de hace un mes.

En el set inicial, Nadal quebró en el tercer juego y Federer pudo recuperar el saque en el siguiente game. Pero el español parece siempre mentalmente un punto por encima del helvético y conservó su saque para ponerse en ventaja.

Hasta 4/1 llegó a liderar el suizo en el segundo set, pero ante sorpresa de los más de 15.000 espectadores, Nadal quebró el saque en el séptimo y noveno game. En el juego siguiente estiró la cuenta de sets a dos.

Cuando igualaban 3/3 en el tercer set, apareció la lluvia para salvar a un Federer que parecía encaminado a la derrota. Después de una interrupción de una hora 20 minutos, el suizo salió diferente, más certero con su derecha y, sobre todo, letal con su servicio. La historia de ese parcial cambió y el número uno achicó distancia prevaleciendo en el tie break.

El cuarto set fue saque a saque hasta que se llegó a un infartante tie break en el que Nadal contó con dos match points. En ambos Federer mostró toda su categoría: el primer lo salvó con un saque letal y el segundo con un passing de revés formidable.

Federer cerró el tie break y llevó el partido a un quinto set.

La lluvia otra vez postergó la final con un 2/2 en el set decisivo. El encuentro se reanudó con las últimas luces del día y cada uno mantuvo su saque hasta que el suizo lo cedió en el decimoquinto juego. Entonces Nadal no perdonó y lo cerró en el game siguiente para quedarse con uno de los triunfos más importantes de su carrera, emulando a otro español que hace 42 años se convertía en rey de Wimbledon: Manolo Santana.

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