Ovación

"Nada sucede por casualidad"

Jueves 09 de Noviembre de 2017

Son señales. Y muchas las que viene entregando Lionel Messi cada vez que roza el tema Newell's. No es por obligación o para quedar bien, todo lo contrario. Al menos así lo ratifican una y otra vez los que lo conocen muy bien y comparten momentos con él. "Nada sucede por casualidad", es la frase que utilizan los allegados al mejor jugador del mundo. Evitando agregar algo más, pero pintando esas palabras de rojo y negro. No sólo para alimentar la ilusión, sino de algo concreto de que en un futuro no muy lejano finalmente se pondrá la camiseta de Newell's. Esa que lució cuando era apenas un purrete, maravillaba con su enorme calidad y se ilusionaba con "jugar en la primera de Ñuls", como dijo el 3 de septiembre de 2000 a La Capital (ver aparte).
   "Nada sucede por casualidad". Las cuatro palabras se repiten y cada vez repercuten con mayor intensidad en el Parque. Y enseguida aparecen las preguntas de si será posible su arribo o sólo un sueño difícil de cumplir. "En eso estamos trabajando. Para que se concrete ese sueño que tiene Lionel", le aseguró a Ovación una voz de suma importancia en la vida del diez.
   La realidad que atraviesa el club no invita a imaginar a Messi con la rojinegra. Ni por asomo. Todo lo contrario. Mucho se tendrá que hacer para modificar el andar institucional, preparar el Coloso para poder recibirlo y establecer un manto de tranquilidad con el fin de que pueda ser feliz. Es imposible pensar a la Pulga lidiando o viviendo en un clima como el presente. Es inimaginable pintar una situación semejante.
   En el fútbol todo es posible. Messi puede darse todos los gustos que quiera. Y en Newell's nadie dudaría en darle la llave del club. Si se concretara su arribo la realidad leprosa se transformaría, pero para bien. La economía se iría por las nubes, llegarían todo tipo de inversiones, sponsor, etcétera. El Coloso quedaría chico, por eso la necesidad dirigencial de agrandarlo. De preparar todo para que pueda volver.
   Hasta la ciudad se modificaría. ¿Está preparada para acoger al número uno del mundo? Deberá estarlo. Acomodarla para recibirlo y tenerlo en una Rosario a la que siempre abraza, menciona, recuerda. Si hasta hizo su fiesta en ella porque es "de acá" cuando tenía la posibilidad de realizarla en cualquier parte del mundo recibiendo dinero a cambio y siendo agasajado como la estrella que es. Y no, optó por sellar su amor con Antonela ante los suyos y que el mundo entero hablara también de Rosario. Ese es Leo, el que sigue conservando la humildad de siempre.
   "Nada sucede por casualidad", insiste el interlocutor y esta vez se anima a sumarle otras cuatro palabras: "Todo es por algo".

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