Nació en un pueblo de Santa Fe, jugó con Kempes y Poy y es una leyenda de Atlético de Madrid

Rubén Ayala, el Ratón original, nació en Humboldt y fue el séptimo hijo de 13 hermanos. El padre no quería que fuera jugador, pero se convirtió en ídolo en San Lorenzo y trinfó en España y México

14:21 hs - Lunes 02 de Noviembre de 2026

Rubén Ayala, el Ratón original, transitó por una vida aciaga y el habitual camino de sacrificios. Desde la pequeña localidad santafesina de Humboldt, del departamento Las Colonias, hilvanó el andar hacia la gloria no sólo jugando en primera división del fútbol argentino sino llegando a vestir la camiseta de Atlético de Madrid, donde se convirtió en una leyenda. A la vez, se calzó la de la selección argentina en el Mundial 74 compartiendo equipo nada menos que con los ex-Central Mario Alberto Kempes y Aldo Pedro Poy, y Héctor "Chirola" Yazalde (ex-Newell's).

¿Qué es de la vida del Ratón? A los 75 años, el exdelantero que dejó una huella imborrable en San Lorenzo por el bicampeonato en el 72 se encuentra radicado en Acapulco (México) y dejó la conducción técnica hace un tiempo. El lugar elegido para vivir era uno de los que siempre soñó para compartir junto a su familia, según contó en varias oportunidades.

Ayala nació en Humboldt, un pueblo de apenas algo más de cinco mil habitantes. Era el séptimo de trece hermanos y a pesar de que desde muy chico mostraba condiciones para el fútbol, su padre se negaba a que fuera jugador. Con apenas 7 años la familia dejó la tranquilidad pueblerina para radicarse en Gerli, en el sur del Gran Buenos Aires. Según relató en varias ocasiones, además de ir a la escuela fue aprendiz de zapatero. Al mismo tiempo, comenzó a jugar en un club de barrio hasta que pasó a Amor y Lucha, donde llamó la atención por su habilidad y capacidad goleadora.

El padre no quería que fuera jugador

El Ratón fue observado por gente de San Lorenzo, que rápidamente detectó las condiciones necesarias para ser jugador. Claro que ahí al club se le presentó el obstáculo del padre, que de ninguna manera quería que se dedicara al fútbol y para ficharlo se necesitaba la firma del progenitor. Según lo que se mencionó en su momento, alguien falsificó la firma y Ayala inició una carrera dentro del fútbol sumamente exitosa.

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El exatacante no sólo brilló en el Azulgrana sino que en Atlético de Madrid -lo adquirió junto a Ramón Cacho Heredia a cambio de 300.000 dólares- se ganó el corazón de los hinchas por su rendimiento y, sobre todo, goles. A tal punto que cuando se habla en la entidad española del Ratón rápidamente se lo menciona como una leyenda. Sus actuaciones lo llevaron a disputar el Mundial de Alemania 74.

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La trascendencia que tuvo en su momento el santafesino motivaron a que una empresa de botines deportivos de la marca "Interminable" lo contratara para una publicidad filmada en el Monumental por Eliseo Subiela (en los inicios del famoso director), sin pensar que la frase que disparó es recordada por siempre. El Ratón, ídolo en España, mirando a cámara y mostrando el producto señaló: "En Europa no se consiguen".

México, su lugar para vivir

Después continuó su carrera en México jugando en Jalisco y Atlante en la búsqueda de nuevos desafíos a pesar de tener otras ofertas de clubes europeos. Tras su retiro del fútbol siguió ligado al fútbol como entrenador y ayudante.

Ayala siempre tuvo la mirada puesta en las tierras aztecas y eligió Acapulco para transitar su vida tras el retiro después de la pandemia por coronavirus.