Murphy: patria de fútbol
En el pueblo a 148 km de Rosario nacieron el ex Newell's y técnico de Tottenham, Mauricio Pocchetino, y el ex Central David Bisconti, entre muchos más. Tierra fértil de soja y deportistas.

Martes 21 de Noviembre de 2017

En la provincia de Santa Fe, 148 kilómetros al oeste de Rosario, hay un pueblo de apenas 4 mil habitantes donde los jugadores de fútbol crecen tanto como la soja. Se trata de Murphy, pronunciado "Murpi" por sus habitantes y "Murfi" por los forasteros (aunque la voz de apellido irlandés deba decirse realmente "Marfi").

Basta detenerse sobre la ruta nacional 33 a la entrada del poblado para comprobar este prolífico fenómeno. Con el eslogan que dice "Embajadores de buen fútbol", no pasa desapercibido un cartel que colocó hace sólo tres meses la comuna. Lucen doce rostros, todos surgidos en el semillero del único club de fútbol del lugar: Unión y Cultura.

Entre esa docena de ilustres está el ex defensor de Newell's y actual técnico del Tottenham inglés Mauricio Pochettino, y el ex volante de Central David Nazareno Bisconti. Dos figuritas de la selección argentina y del clásico rosarino. Dos emblemas de una verdadera patria de fútbol en la bota santafesina.

Aunque a pocos metros de esa exposición de notables hay más muestras de la fecunda producción deportiva murphense.

"Protagonistas de la historia" dice otro cartel donde se ve a la más pequeña de todas las grandes figuras del pueblo. Se trata de Guillermina Cossio, de 16 años, la única representante santafesina en el Mundial de atletismo Sub 18 que este año tuvo lugar en Nairobi (Kenia). A esta jovencita de muy buenas marcas en 100 y 200 metros llanos (corre una cuadra en menos de 12 segundos) se la ve junto a tres automovilistas (Ramón Requejo, Raúl Mercante y Renzo Gacé), un jugador de tiro (Roberto Prado) y un bochófilo (Rodolfo Debiase).

Ovación recorrió Murphy en una tarde de calor extenuante. Un solo club y una escuela tal vez sean las razones del silencio que impera en Murphy a toda hora. Una estación de ferrocarril con el típico estilo inglés, plaza, iglesia, seis semilleras con la mayor altura urbana, tantos camioneros como para poblar todo un barrio, veredas con poca sombra pero con gente sentada en la puerta y saludadora son sólo algunos de los rasgos de esta localidad gestionada desde hace 13 años por el justicialista Marcelo Camussoni.

Pero para el jefe comunal hay mucho más y él se encargó de resaltar un dato: cada mes de mayo, desde hace 22 años, se celebra en Murphy el Festival de Teatro Independiente, lo que convierte al pueblo no sólo en un polo deportivo sino también de expresión teatral.

Este diario compiló recuerdos, datos, rostros y relatos. Pero sobre todo trató de entender cuál es la fórmula por la que surgen tantos y buenos brotes futboleros en la zona.

¿Es por el agua? ¿Es una cuestión genética? ¿Tendrá que ver con el trabajo que se hace en el semillero del club? ¿Serán las políticas deportivas del Estado municipal? Padres de jugadores, funcionarios y directivos arriesgaron algunas respuestas.


De Chautebriand a Murphy

El relato se escucha más de una vez de boca de los propios murphenses, con variaciones. Chautebriand era un conde francés, dueño de tierras en el lugar al igual que la familia Murphy. El pueblo llegó a dividirse en los dos nombres hasta que en una oportunidad hubo que hacer una importante inversión en obra pública. Dicen que los Murphy habilitaron los morlacos y se ganaron así el nombre del pueblo.


Un clásico de figuritas

David Nazareno Bisconti tiene 49 años y ya no vive en Murphy ni del fútbol. Dice que a él lo descubrió Angel Tulio Zof y cuenta cómo Pochettino, cuatro años menor que él, se les escapó a los auriazules. "Los dos llegamos a Central por (José) Pascuttini. El entrenó seis meses, pero una noche de 1987, muy tarde, Marcelo Bielsa y Jorge Griffa cayeron a la casa de Mauricio invitándolo a jugar para Newell's en un torneo en Mar del Plata. Atendió Héctor, el padre, y dijo que iba a consultar su hijo porque estaba probándose en Central. Pascuttini le dijo que fuera a jugar y al volver verían que quería hacer el pibe. El equipo salió campeón y Mauricio ya no volvió a Central", le contó Bisconti a Ovación sobre quien fue su rival, "aunque sólo en el fútbol rosarino", aclaró.

   Habla con orgullo de Murphy, a donde vuelve siempre como uno más y dice como una certeza que el éxito deportivo se debe "a un proyecto serio y sostenido en el tiempo con las inferiores". Una política que sueña aplicar algún día si vuelve a conectarse con el fútbol. "No me interesa la primera, sí trabajar con los chicos: el éxito del fútbol está allí", aseguró.


Profetas lejos de su tierra
Desde la cartelera futbolera surge una orgullosa curiosidad. No es para menos: es que en la tierra donde nació el fútbol, al tercer equipo de la tabla (Tottenham) lo dirige un murphense y también uno de los arqueros nació en Murphy. Se trata de Paulo Gazzaniga, quien hace sólo dos semanas debutó en el plantel de Pochettino. Gazzaniga tiene un hermano en el mismo puesto: Gianfranco (juega en El Ejido de Almería), ambos descienden de padre y abuelo también arqueros. El padre de Paulo, Daniel, llegó a jugar en River. El abuelo, Cholo, sólo anduvo por la liga venadense.
   Otro que juega en tierras lejanas es el volante que pasó por las inferiores de Boca antes de probar en Arsenal, España, Uruguay, Ecuador y Chile: Juan Pablo Caffa. "Hoy es ídolo en el Tulsa Roughnecks", dice su padre, el veterinario Norberto "Maco" Caffa, al referirse al club de 2ª división de Estados Unidos. Caffa cuenta con pasión y humor cosas de su hijo, de él y del pueblo, desde una mesa de la sede social de Unión y Cultura donde leen el diario y almuerzan unos pocos parroquianos. También muestra una pared de su negocio empapelada con fotos de su hijo: el mismo comercio donde, cuando era pibe, trabajó como ayudante David Bisconti. "Practicaba mucho y a veces se quedaba dormido sobre las bolsas de alimento balanceado", reveló. Este hombre de 63 años, tan "pingüino" como todos los hinchas de la celeste, oficia desde hace siete años de relator radial. "Los domingos de local montamos la cabina ecológica en el techo del vestuario de Unión: sí, funciona aunque haya sol o llueva a cántaros", explica riéndose. Del mismo modo se refiere al cartel donde se lo ve a su hijo. Dice "es nuestra marquesina de calle Corrientes", pero aclara rápido que la iniciativa lo llena de orgullo y arroja su hipótesis sobre la gloria futbolera. "Acá hay una sola camiseta, eso no divide como a otros pueblos. Acá hay un fuerte sentido de pertenencia", asegura Caffa.
   Otros rostros que están en el cartel son el de Enrique Peralta (ex Rosario Central), Marcelo Ortigüella (ex Newell's), Mauricio Piersimone (ex Estudiantes), Santiago Morero (defensor en Alessandria, de la 3ª de Italia), y un Pochettino más: Claudio (primo de Mauricio, ex La Serena de Chile). Y no están en el cartel pero también son parte de la cosecha Atilio Miotti (ex Newell's) y Pablo Cerioni (ex Shizuoka FC, de Japón).

La que corre por el cementerio
Probó con hockey y patín artístico pero se quedó con el atletismo, porque le es fácil. Sin entrenar ganaba en los torneos Evita, hizo buena letra en un Sudamericano escolar Sub 14 y decidió finalmente tomarse la cosa en serio. Guillermina Cossio comenzó a entrenar hace dos años con Andrés Giovanetti, de Venado Tuerto. Lo hace toda la semana, menos el domingo. "Corro los mil metros por el cementerio, por acá, y también entreno en Venado", dice al referirse a la ciudad ubicada a unos 19 kilómetros de Murphy. Guillermina cursa 4º año. "En la única escuela de acá (Essopi 8121)", aclara y dice que a pesar de entrenar mucho también estudia. Es más. El día que se hizo esta nota dejó un rato los libros de lado. Estaba repasando para una prueba de geografía. "Tengo que estudiar recursos humanos", dijo la corredora que no deja de lado los buenos promedios y es la única chica del cartel deportistas destacados de Murphy.

Cotizan en euros y pelotas
Los derechos de formación por la venta de jugadores en la liga venadense cotizan en pelotas. Hoy un buen precio por un jugador es de 10 balones: unos 10 mil pesos. Pero cuando los pibes llegan a la primera nacional o internacional, la moneda cambia. Cuando Andrés Desábato debutó en Vélez, Unión recibió 60 mil pesos. Y ahora, por la actuación de Paulo Gazzaniga en el Tottenham de Inglaterra, la celeste puede llegar a recibir unos 30 mil euros.
   Daniela Lazzari, presidenta del Centro Recreativo Unión y Cultura, la primera mujer en ese puesto en 62 años de historia, cuenta que el monto "vendrá bien para pagar algunas deudas". El club tiene 500 socios pero todo el pueblo es hincha, aunque como en todo el interior de Santa Fe, las pasiones se dividan entre bosteros y millonarios. La mujer, de 44 años, se para en la cancha del estadio que cada domingo mete 800 futboleros en las plateas y donde se ven propagandas de carnicerías, súper y farmacias aunque los sponsors más importantes (con sello en la camiseta) son empresas agropecuarias. Allí empezaron a patear todos los futbolistas murphenses y allí juega el equipo mayor, que está entre los mejores siete de la liga venadense (Federal C). Cuando se le pregunta por qué cree que Unión es tan prolífico en destacados jugadores, Lazzari dice. "Acá hubo un muy buen trabajo con las inferiores que realizó Tito Cossio, abuelo de Guillermina, la atleta famosa del pueblo. Y eso dio sus frutos. Pero además la comuna siempre apoyó al club. Por ejemplo, hace poco comenzó a implementarse un proyecto con deportistas secundarios. Si se llevan más de cuatro materias, deben prepararse con profesores particulares en el club, que paga la comuna. Una manera de que sostengan las dos actividades con responsabilidad", dice la dirigente.

Mellizos de buena carne
"Con mi gol en la final con Rivadavia en el '81 hice feliz al pueblo". La frase es de Luis "Turu" Desábato, una mole, ex wing izquierdo de Unión, carnicero y padre de los mellizos Desábato: Andrés, arquero de Platense, y Leandro, mediocampista de Vélez. El hombre y su mujer, Norma, a pesar de ser interrumpidos en plena hora de la siesta, posan con toda amabilidad en la puerta de La Poderosa, una pequeña carnicería y almacén del pueblo con un mural de recortes de los "nenes", tal como los llaman sus padres, imagen que envidiaría cualquier archivo fotográfico. También hay fotos en exposición del pasado del Turu por las canchas. "Fijate, este chiquito que está acá de aguatero es David (Bisconti) y tuve de técnico al abuelo de los Gazzaniga", señala, dando cuenta de una red donde todos se conocen. Padre y madre muestran el dormitorio de sus hijos lleno de marcas adolescentes (figuritas pegadas en el placard, camisetas, fotos) y cuentan que viajan siempre que pueden a Buenos Aires a ver jugar a "Andrecito" y "Leonardito". Pero afirman que el lugar de ellos es Murphy.