Domingo 08 de Marzo de 2009
La historia de Central no miente. Cuatro títulos locales (Nacional 71, 73 y 80; Campeonato 86/87), uno internacional (Copa Conmebol 95), cuatro subcampeonatos locales (Nacional 70 y 74; Metropolitano 74 y Apertura 99), un subcampeonato internacional (Conmebol 98) y un título de ascenso (Primera B 85). La historia no miente, la estadística, menos. En todos esos logros estuvo Víctor Vesco, que falleció ayer en el Sanatorio de los Arroyos cerca del mediodía tras sufrir una descompensación cardíaca cuando se preparaba para viajar a Funes, donde descansaba todos los fines de semana. Un rato antes, había tomado un café después de mucho tiempo en el bar que está enfrente de la escribanía, allí sobre calle San Martín. Murió el escribano, el que nunca pasó desapercibido, el que jamás resultó indiferente en el microclima de la sociedad rosarina.
Amado por muchos, odiado por otros tantos, Vesco fue presidente de Central durante 31 años. Y nunca dejó de instalarse en la popular de la cancha de Newell’s cada vez que el clásico se disputó en el Parque mientras el físico se lo permitió.
Ayer, en la zona del velatorio, muchos canallas recordaban aquellas tardes en que los propios hinchas le armaban el caminito en la popular para que se ubicara entre ellos. Hoy resulta casi imposible pensar a un dirigente de cualquier ámbito asumiento tamaño grado de exposición.
Dirigentes de todas las épocas, ex futbolistas, entrenadores y hasta adversarios de otros colores desfilaron por Córdoba al 2900 para despedir a uno de los hombres más importantes de la historia del fútbol rosarino.
Una de las visitas más notables fue la de Miguel Russo, que apenas llegó con el plantel de San Lorenzo que hoy enfrentará a Central pasó a darle el último adiós. Y habló con Ovación.
"Se fue el presidente más grande que tuvo Central. Sus 31 años en el club lo certifican. Pero además, en lo personal, siento la partida de un amigo, un hombre muy cercano a mis sentimientos. Tanto que mi hijo pasó muchos fines de semana junto a él, lo invitaba a su quinta en Funes. Lo quería mucho. Es más, yo pensaba juntarme con él mañana (hoy) al mediodía, lamentablemente no pudo ser", dijo el técnico que llegó de la mano del escribano. "Las dos veces me trajo él", concluyó un consternado Russo.
Anoche se esperaban las visitas de Ezequiel González y el Kily Cristian González, que estuvieron en Central durante sus mandatos y que no están concentrados por suspensión y lesión.
El cortejo que depositará al escribano en San Jerónimo Sur partirá a las 14 desde Córdoba al 2900 y antes de encaminarse hacia el destino final, el mismo lugar donde descansan los restos de su hija Mariela, pasará por el Gigante de Arroyito.
Allí estará Horacio Usandizaga, quien despedirá a Vesco en representación de la institución. Después, a la hora del partido, habrá un minuto de silencio y el equipo auriazul lucirá un crespón negro en señal de luto por la pérdida del escribano.