Ovación

Mucha tranquilidad y poco movimiento en las inmediaciones del Gigante

Hay un fuerte operativo en la zona del estadio que arrancó al mediodía para que los hinchas no se acerquen al estadio. Es la primera vez en la historia que un equipo rosarino juega sin fútbol.

Lunes 16 de Marzo de 2015

La de hoy no será una tarde más en el Gigante. Será el primer encuentro en la historia que un equipo rosarino juegue a puertas cerradas. Y en el medio hay un gran operativo de seguridad para evitar que los hinchas lleguen al estadio, tal como lo solicitó la dirigencia canalla para no generar un problema mayor. De hecho, en las inmediaciones del estadio casi no hay movimientos y de no ser por los fenólicos colocados en las cercanías y por el operativo, no muchos se darína cuenta de que se juega un partido de fútbol. 

Basta con mencionar que habrá cerca de 300 efectivos, más otras 100 personas que pondrá el club para controlar. La dirigencia canalla tiene como única misión que todo salga de acuerdo a lo previsto para que no haya posibilidad alguna de que el club pueda recibir algún castigo más sumado al que ya fue víctima tras la agresión a Gustavo Alfaro.

De hecho, hubo un pedido formal por parte de los encargados de la seguridad y también de la AFA. Es por eso que aquellos que estaban en condiciones de ingresar al estadio debieron hacerlo dos horas antes del partido, es decir antes de las 14 que fue el horario en que se cerraron las puertas para ingresar al estadio. Por eso mismo es que todos debieron ingresar por el mismo portón.

Durante la semana los dirigentes hicieron hincapié en la recomendación a los hinchas para que ni siquiera se acerquen al estadio, por temor a que se produzca algún incidente. Para eso estarán los fenólicos que suelen utilizarse en cada partido y que ubicarán ya a 200 metros a la redonda.

La lista de aquellos que pudieron ingresar fue confeccionada con mucha fineza. A tal punto que por parte de Central estaban habilitados sólo los 29 directivos, además de aquellos empleados que deban cumplir una función específica en el partido.

Está cerrado el Caribe Canalla, la guardería Botar e incluso el bar que se encuentra dentro del estadio.

Tan celoso es el operativo que se montó al mediodía que está integrado por cerca de 300 efectivos, cuando en un partido normal (no en un clásico ni ante Boca o River) suele haber alrededor de 450. Y desde la misma dirigencia apelaron al sentido común de los hinchas para que no pretendan acercarse. Es que consideran que cualquier incidente, por mínimo que sea, la AFA podría tomar represalias y castigar al club con más amonestaciones (ya recibió dos y media).

Muchas medidas de seguridad para un partido que marcará un hito en la historia del fútbol rosarino y que será con un Gigante de Arroyito que presentará una fisonomía totalmente inusual.

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