Sábado 14 de Diciembre de 2019
El atrevimiento de Aníbal Moreno fue llamativo. La llevaba y con gestos elocuentes con las manos pedía que se le acerquen, para tocar y jugar. No importaba que se dirigiera así a futbolistas con muchos años en primera. El mediocampista por el que hay expectativas y que Kudelka prefiere no apresurar, fue fundamental. La trasladó, dio claridad y fue preciso con la pelota. Le sirvió el gol a Gabrielli, sacó un tremendo remate que dio en el travesaño y se prodigó para dar una mano en el medio para entorpecer el juego rival. Se esforzó al máximo, al punto de salir extenuado durante el segundo tiempo.
Después de tremendo partido, el interrogante es si Kudelka dejará que se vaya con el seleccionado Sub 23 al Preolímpico de Colombia, que comenzará en enero y que recién le permitiría volver para jugar los dos o tres últimos partidos de la lepra en la Superliga. Desde el club señalan que todo depende de lo que decida el DT y si está dispuesto a cederlo. Está en una lista preliminar, pero igual sería convocado.
Al margen de todo eso, Moreno había participado de dos partidos de titular con Kudelka y quedó afuera de los once después de la estrepitosa caída con Gimnasia. El entrenador habló de que no había que exigirlo porque en los jóvenes eso resulta contraproducente. Entonces entró desde el banco en otros encuentros, hasta que ayer se le abrió la chance con la sanción a Denis Rodríguez.
Se convirtió en el nexo con la defensa y la trasladó con criterio. Tocó corto, o más profundo cuando podía meter un pase filtrado. Fue agresivo en la marca, estuvo concentrado y ocupó bien los espacios.