Ovación

Montero ya probó la fórmula para quedarse

Paolo Montero ya probó y comprobó que le dio resultado la fórmula si quiere salvar su pellejo el lunes contra Godoy Cruz por la Copa Argentina.

Miércoles 18 de Octubre de 2017

Paolo Montero ya probó y comprobó que le dio resultado la fórmula si quiere salvar su pellejo el lunes contra Godoy Cruz por la Copa Argentina. Es que si el técnico de Central supo cómo reducir a la nada a Boca cuando lo enfrentó en Mendoza, lo que tiene que hacer ahora es copiarse a libro abierto de ese libreto. Mucho más en estos momentos en los que Central se transformó en un rejuntado de jugadores desahuciados que dicen bancar al entrenador desde el discurso, pero que adentro de la cancha juegan como si quisieran que los dirigiera otro técnico.
Con esto no se quiere entrar en comparaciones de las cualidades futbolísticas de Godoy Cruz con Boca. No hay cordón umbilical entre uno y otro. La diferencia es abismal en funcionamiento, pero no en intenciones. El hilo conductor que los pone en pie de igualdad es que son dos equipos con un soporte colectivo que por estos días Central no tiene. Por eso la estrategia más aconsejable para Montero, como lo fue en la previa de Boca, es que Central juegue a remolque de lo que le proponga el rival. Nada de salir a atacarlo ni buscar arrinconarlo con un equipo que, se insiste, hoy no está para tomarse esas licencias.
Este Godoy Cruz diseñado por Mauricio Larriera, tan uruguayo como Montero, logró convertirse en una de las expresiones más saludables para ver en la Superliga y en la Copa Argentina. Fue el único equipo que se le animó a mojarle la oreja a Boca en la Bombonera con su irreverencia futbolística. Obvio que la cosa terminó en goleada xeneize, pero ópticamente Godoy Cruz entregó movimientos automatizados de un funcionamiento con horas de ensayo. Se equivocan aquellos que piensan que Central sudará menos ante Godoy Cruz que como transpiró hace semanas frente a Boca. Era tan impensado que eliminara al conjunto de Guillermo Barros Schelotto como creer que Montero solucionará todos los problemas si el lunes accede a las semifinales de la Copa Argentina. Por más que promueva modificaciones nominales y posicionales para evitar el descalabro que mostró el equipo el pasado fin de semana contra Argentinos Juniors, lo único que no tiene permitido Montero es que Central se parezca a un rebaño de lobos hambrientos que salga a atacar a lo loco porque se siente superior de antemano. Sería caer en un error primitivo del DT canalla.
Algo así como no leer la jugada de antemano. Una buena sugerencia es utilizar estos días de entrenamiento para mover piezas y lograr que los volantes tejan una red de contención para controlar los movimientos de Gastón Giménez, un zurdo de los más prometedores de la actualidad. Por los pies de este chico está la dirección que tomará el trámite si Paolo no toma debida nota de lo que le conviene para salvar su pellejo.

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