Viernes 23 de Diciembre de 2016
"Montero hoy no tiene chances en Central porque es un técnico que tiene trabajo". "Ahora que se fue de Colón, Central tiene la libertad de sentarse a negociar y a escuchar el proyecto de Montero". La primera frase partió desde las entrañas de la sede de calle Mitre ayer en horas del mediodía. La segunda, desde mismo lugar pero pasadas las 20.30 luego de que trascendiera la noticia de que el representante de Paolo Montero le había comunicado a José Vignatti, presidente de Colón, que el uruguayo había decidido renunciar a la dirección técnica del conjunto sabalero. Ni más ni menos que lo que se sabía. De hecho, Ovación en su edición de ayer publicó que salvo algún contratiempo el futuro de Montero estaba en Arroyito, luego de resolver su actual situación contractual con la institución de la capital provincial. Los tiempos se adelantaron. Y ahora Central tiene el campo libre de verdad, más allá de algún tipo de interés que haya aparecido en el medio por parte de Independiente.
"Paolo dio un paso al costado con el proyecto de Colón. Los motivos son estrictamente profesionales porque tiene tres o cuatro ofertas importantes y quiere escucharlas. Creo que sería irrespetuoso ponerse a hablar teniendo contrato con Colón". De esta manera su representante Daniel Luzzi se expresó sobre lo que fue la decisión de Montero, que ahora sí está a un paso de Central. No es que antes de esto esa cercanía no existiera, sino que del lado de Arroyito nadie quería hacerla pública para apartarse un poco del foco de conflicto.
Vignatti viajó ayer a Rosario para juntarse con el representante del entrenador uruguayo y allí se le informó la decisión que el DT había tomado. Por supuesto esto no le causó sorpresa al mandamás sabalero porque ya intuía qué iba a ocurrir los primeros días de la próxima semana. Eso no cambió el malestar que le causó lo que sucedió. Es que en Colón no quedaron muy contentos con la idea de Central de ir en busca de un técnico con contrato (vencía en junio de 2017).
Del lado de Central la postura era totalmente distinta. Incluso desde lo discursivo. La intención era apartarse un poco de la historia y que los hechos decanten por sí solos. Públicamente en todo momento se dijo que para charlar con Montero era necesario que el propio técnico resolviera su situación. Esto es, que le pusiera punto final a su contrato. Lo que era un secreto a voces es que en Central ya habían hablado con Paolo y de su propia boca escucharon cuáles eran los principales puntales de un proyecto que causó muy buena impresión. De más está decir que todas las otras características también encajaron "a la perfección", según confiaron, con el perfil que la dirigencia canalla buscaba para reemplazar a Coudet.
Montero retornaría hoy de Italia a Montevideo, donde pasará las fiestas junto a su familia. A partir de allí se verá cuándo se le pondrá la rúbrica al acuerdo con Central. Es que el DT tenía pensado dar un paso al costado en Colón el próximo lunes, pero los tiempos se adelantaron. Y desde ayer en Central sienten la libertad de poner manos a la obra en esto de la contratación del nuevo entrenador, amén de la decisión que ya estaba tomada pero de la que nadie quería quedar pegado. Así, con Montero libre, Central hará lo suyo.