Domingo 03 de Junio de 2012
Sólo es cuestión de imaginarlo. Un tenista se mantiene más de cuatro horas adentro de la cancha, jamás pierde el saque y necesita cinco sets para sacarse de encima a su rival. Si la cabeza no está firme, si las convicciones no le ganan la partida a la ansiedad, si el rendimiento no es parejo y de alto nivel durante todo el juego, el objetivo no es posible. Juan Mónaco (13º) invirtió 273 minutos (poquito más de 4 horas y media) para sacarse de encima al canadiense Milos Raonic (19º favorito y futuro top ten). Pico se impuso por 6/7 (5), 6/3, 6/7 (5), 6/3 y 6/4, avanzó a los octavos de final de Roland Garros después de dos años con derrotas en primera ronda y como premio tendrá mañana del otro lado de la cancha al intratable español Rafael Nadal (2º), que hizo y deshizo en el court central ante Eduardo Schwank (ver aparte).
Si existen dudas para dimensionar el tamaño de la victoria, es suficiente con leer las declaraciones del tandilense.
“Es mi mejor victoria en Roland Garros, por este momento que estoy viviendo, lo que jugué, lo duro que fue y el rival. Después de ir 1-2 abajo, es complicado darlo vuelta en cinco sets. Por suerte el tobillo aguantó y jugué un buen tenis. Estoy muy contento y voy por más”, aseguró Mónaco en conferencia de prensa.
“Debía ser paciente, él saca muy bien, es el mejor sacador de la ATP hoy en día, por eso pudo hacerme 26 aces”, analizó.
Uno de los puntos fuertes de la victoria del tandilense fue haber conservado su saque 27 veces seguidas, algo que lo sorprendió y marcó como una de las claves de su victoria. “Es raro que no me quiebren el saque, siento que devuelvo mejor de lo que saco”, afirmó.
El próximo rival, ya fue escrito, será Nadal, a quien enfrentó 4 veces y sólo pudo derrotar en Cincinnati 2007, en superficie rápida, por 7/6 (5), 4/1 y abandono.
“Vencer a Nadal es prácticamente imposible, estoy con fe pero soy consciente de que es uno de los mejores de la historia”, estimó.
Y siguió: “Tengo que ajustar un montón de cosas para enfrentar al mejor de la historia en polvo de ladrillo, no va a ser para nada fácil”.
Mónaco ya igualó sus mejores actuaciones en Grand Slams: octavos de final en Roland Garros 2007 y en el US Open 2007 y 2011.
Por haberse metido entre los 16 mejores en París, el tandilense se sitúa a un paso de convertirse en top ten por primera vez en su carrera.
Delpo quiere más
Juan Martín del Potro enfrentará hoy pasado el mediodía al checo Tomas Berdych (7º) por los octavos de final de Roland Garros.
Este año se cruzaron en dos ocasiones, ambas en semifinales. Berdych ganó el último cruce en el Masters 1000 de Madrid, por 7/6 (5) y 7/6 (6) sobre polvo de ladrillo, y el tandilense lo había hecho en Rotterdam, en superficie dura, por 6/3 y 6/1.
Del Potro cumplió su mejor actuación en la tercera ronda ante el croata Marin Cilic, pero su rival más complicado sigue siendo su rodilla.
Mirado por todos
Eduardo Schwank salió a la cancha sabiendo que el objetivo más fácil de cumplir era el de disfrutar la chance de enfrentar a Rafael Nadal en el court central de Roland Garros. Y así fue nomás.
Rafa trabajó a demanda y ganó en sets corridos. El Gordo ofreció muy poca resistencia en el primer set y Nadal se lo llevó por 6/1 en 46 minutos. Mucho más tiempo de lo que sugiere el marcador. El segundo y tercero fueron por 6/3 y 6/4. Ambos en 45 minutos.
“Lo mejor que me llevo es su camiseta autografiada, que me la dio en el vestuario. Creo que es un gran jugador, una gran persona y un modelo a seguir. Ya tenía el libro (“Rafa, mi historia”) y ahora tengo la camiseta”.
“El mejor set de los tres fue el primero, y perdí seis a uno. Demostró quién es”, resumió Schwank.
Toda una muestra de que para él, el resultado era tan obvio como lo de menos.