El capitán egipcio tomó distancia del director técnico Hossam Hassan y del goleador Mostafa Ziko, quienes habían denunciado una “injusticia” tras el 3-2. Además, felicitó a Messi y le deseó a la selección argentina que llegue hasta el final.
19:54 hs - Miércoles 08 de Julio de 2026
La victoria de la selección argentina por 3 a 2 ante Egipto dejó mucho más que una remontada mundialista. Después del partido, las declaraciones del entrenador Hossam Hassan y del delantero Mostafa Ziko instalaron una fuerte polémica por el arbitraje. Ambos hablaron de “injusticia”, de un supuesto perjuicio contra el seleccionado africano y hasta de un torneo “direccionado” en favor de la Albiceleste.
Sin embargo, Mohamed Salah eligió otro camino. El capitán de Egipto y máxima figura del equipo se diferenció de su entrenador y de su compañero, bajó el tono de la controversia y descartó que la derrota se explique por un “robo arbitral”.
“Sé que mis compañeros están frustrados por la derrota. Es difícil de soportar, especialmente después de ir 2-0 arriba. Creíamos que teníamos el partido bajo control”, sostuvo el delantero del Liverpool, en referencia al golpe anímico que significó quedar eliminado después de haber sacado dos goles de ventaja ante Argentina.
Consultado por las quejas de Ziko y Hassan, Salah fue contundente: “He visto las reacciones después del partido, pero la gente necesita entender que las emociones toman el control. Ziko nunca quiso faltarle el respeto a Messi o a la FIFA. Simplemente estaba sufriendo después del pitazo final”.
Luego llegó la frase que marcó distancia con el discurso de buena parte del plantel egipcio: “Personalmente, no creo que a Egipto le robaran el partido. El árbitro tomó decisiones como lo hace cualquier árbitro, pero no creo que el resultado se decidiera por el arbitraje”.
Las palabras del capitán egipcio tuvieron un peso particular. No sólo por tratarse del referente máximo de su seleccionado, sino también porque Salah fue protagonista de una de las jugadas que los hinchas africanos señalaron como polémica: un supuesto penal de Julián Álvarez. Pese a eso, el delantero no se sumó a las protestas y evitó alimentar la teoría del perjuicio arbitral.
Además, Salah rescató la actuación de Egipto pese a la eliminación. “Estoy orgulloso de este equipo. Luchamos juntos hasta el final y eso es todo lo que se puede pedir”, afirmó el atacante, en un mensaje con tono de liderazgo hacia sus compañeros.
El capitán también tuvo palabras de reconocimiento para Lionel Messi y la selección argentina. “Espero que lleguen hasta el final”, expresó, en una frase que contrastó de lleno con el malestar que habían mostrado otros protagonistas del seleccionado egipcio.
Las declaraciones de Ziko: "Un torneo direccionado"
Ziko había sido uno de los más duros tras la derrota. “Injusto, injusto... El árbitro no fue justo. Una injusticia total, clara y evidente. Está desperdiciando el esfuerzo de todo un país”, lanzó después del partido.
El futbolista egipcio fue todavía más lejos al sostener que el árbitro estuvo “en contra” de Egipto desde el inicio del encuentro. “No es posible que salgamos así cuando íbamos ganando 2-0 contra Argentina. Es un torneo totalmente direccionado. Dios nos basta y es el mejor protector”, expresó.
Antes de retirarse, Ziko cerró con una frase irónica que encendió aún más la polémica: “Felicitaciones a Argentina por la Copa del Mundo. Ya no hace falta nada más, se terminó”.
Los dichos del DT: “Hemos sufrido una injusticia”
El entrenador Hossam Hassan también apuntó contra el arbitraje en conferencia de prensa. “Hemos sufrido una injusticia”, afirmó tras el 3-2 que dejó afuera a Egipto. Según el DT, su equipo jugó mejor con la pelota y superó “en todo” a la Argentina, aunque el resultado habría estado condicionado por “factores internos, dentro del terreno de juego y antes del partido”.
Hassan incluso sugirió una presión previa sobre el árbitro. “Parece ser que desde la selección argentina se ha ejercido presión sobre el árbitro. Este ha sido el resultado”, sostuvo, además de cuestionar al VAR por un penal no sancionado y por la anulación de un segundo gol egipcio.