Ovación

México es dominada por el técnico zonal Andrés Lillini

El sanjosesino confesó que "asumí de golpe en Pumas", que lidera invicto la Liga de México. "Dejé el fútbol y el banco para ser formador a los 24 años", relató

Viernes 18 de Septiembre de 2020

Fue forjando una carrera con la matriz de la tenacidad, ilusión y bajo perfil. El presente marca que Andrés Lillini es el técnico de Pumas, el sorprendente equipo que domina invicto el torneo Apertura en la liga mexicana. Pero detrás del actual perfume del éxito hay una historia basada en la vida de un jugador que pasó por las inferiores de Newell’s, luego militó en las ligas regionales y fue campeón bajo el mando de Jorge Sampaoli, para un día colgar los botines y renunciar al rol de bancario para dedicarse de lleno a la formación de juveniles de Morelia con apenas 24 años. “Me hice de bien abajo, por eso disfruto tanto ahora”, relató el Gringo en el prólogo de la charla con Ovación. “No pensaba estar al frente de un plantel de primera. Asumí en julio pasado de golpe porque dos días antes de que arrancara el campeonato renunció el entrenador, el español Michel. Agarré por tres partidos porque deseaba volver a la coordinación. Pero los jugadores y el presidente me pidieron que siguiera. Y acá estoy, feliz por todo esto que estamos viviendo a nivel deportivo”, apuntó el orgullo de San José de la Esquina.

De Newell’s a las ligas regionales

“Jugué en las inferiores de Newell’s. Soy categoría 1974, una camada que luego terminó jugando casi toda en primera. A los 18 años quedé libre y al poco tiempo fui papá. Me volví a mi pueblo y me sumé a Belgrano de Arequito”, expresó el ex lateral derecho.

   1996 no fue un año más. “Salimos campeones de la liga con Sampaoli de técnico. En esa época hice una gran amistad con el Zurdo, quien es mi mentor, y con el profe Pablo Fernández”, apuntó.

   “Después me fui a Pujato y fui bicampeón en Atlético de la mano de Pancho Erausquin”, acotó. Mientras era pieza fija en el primer equipo fue convocado para sumarse a las divisiones inferiores del club como DT. “Me prendí en ese proyecto y me di cuenta rápido que me gustaba formar”, afirmó.

   Claro que además de jugar y dirigir, “por la mañana trabajaba en el banco Nación de mi pueblo”, relató.

   El 2000 lo encontró jugando en Villa Eloísa, en la liga cañadense. Al año siguiente pasó a Arteaga hasta que Darío Franco, “con quien viví cuando estábamos en Newell’s, me propuso hacer un proyecto de coordinación para Morelia porque solo tenían primera y un equipo denominado piloto”, dijo el Gringo. “Acepté el reto pero pedí ayuda a Claudio Vivas, quien me dio una mano terrible”, expuso.

Morelia le abrió las puertas

El actual DT de Pumas declaró que el presidente de Morelia, Alvaro Dávila, le dio el okey. Fue así que renunció al banco, colgó los botines y armó las valijas para darle forma a la estructura de juveniles “sin tener experiencia y con apenas 24 años”.

   Mientras trataba de disfrutar el gran paso a nivel personal, el destino hizo que padeciera a la vez uno de los infortunios que aún perdura en el cajón del recuerdo y dolor.

   “A los tres meses de estar encabezando la coordinación, un día estábamos por entrenar y cayó un rayo debajo de una planta y me mató a siete chicos”, desprende con voz desgarrada Andrés antes hace un instante de silencio en medio de la entrevista. “Ese fue un antes y un después para muchas cosas”, acota casi sin ánimo de entrar en detalles.

Entre Boca y Rusia

“Asumí la coordinación de Boca bajo la presidencia de Pedro Pompilio tras seis años en México. Estuve cuatro años y en ese período trabajé muy bien junto a Miguel Russo”, afirmó.

   “Era octubre de 2010 y mi contrato vencía en diciembre. Sabía que no seguía porque asumía como mánager Carlos Bianchi e incorporaba a su gente”, tiró Andrés. “Me llamaron de CSK de Moscú. Pedí permiso y volé a Rusia. Presenté el proyecto, vi todas las instalaciones y volví. Hablé con mis hijos Valentín y Martina, ya que justo me estaba divorciando, y acepté la oferta”.

   Si bien tenía contrato por seis años, “a los cuatro y medio decidí regresar porque no aguantaba más, pese a que laboralmente me iba muy bien”, apuntó antes de remarcar que “había rearmado mi vida porque me casé con Olga, quien es rusa y tenemos dos hijos: Adriana y Enzo.

Auxiliar en primera

“Un día me llamó Mario Sciacqua, quien conocía de Newell’s y me propuso ser su auxiliar. Fuimos a Gimnasia de Jujuy. Luego a Olimpo. Aprendí muchísimo”, resumió.

   Andrés expuso que “renunciamos de Olimpo un martes y otro día me llamaron de Pumas para sumarme como director de las fuerzas básicas. Viajé rápido a México y asumí el 1º de diciembre 2017”.

   “Dos días antes de que inicie la Liga profesional, el 24 de julio pasado, el entrenador Michel González, ex jugador de Real, renunció por problemas personales”, afirmó.

   “Pumas debutaba con Gallos de Querétaro y no había DT. El presidente y director deportivo me pidieron una mano, aunque les dije que vayan buscado un entrenador”, deslizó.

   Lo cierto es que Pumas sumó de lo lindo en las primeras cinco fechas y eso le cambió el panorama. “Vinieron los jugadores y el presidente para pedirme que me quedara con el puesto. Y acá estoy, feliz de estar al frente de un grupo espectacular”, respondió el DT del líder junto a Cruz Azul de México tras 10 fechas.

   “Nos falta mejorar el juego, pero somos una máquina de correr y meter. Dejamos todo en la cancha. En líneas generales estamos equilibrados. Cada uno hace lo suyo con mucho amor y profesionalidad. Hay un grupo sano y joven. Conozco a todos”, graficó.

   También deslizó que “tuve varios casos de positivos de Covid-19, y eso obligó a cambiar de nombres, pero el funcionamiento no cambió. Tengo un grupo de guerreros”, expresó emocionado Lillini.

   Por último, dijo estar “feliz por todo esto que vivo porque sé que no tengo un apellido fuerte, pero siempre me capacité y entregué todo en pos de hacer lo mejor posible. Doy la vida por esto. Y ahora lo disfruto. Sobre todo porque vine bien de abajo”.

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