Barcelona derrotó por 2-1 a Alavés en un partido que se complicó más de la cuenta y que lograron destrabar Luis Suárez y Lionel Messi en el final. El partido, correspondiente a la fecha 21 de la Liga de España, fue una agonía para el líder, que usó el talento de sus dos delanteros estelares para sostener su amplia ventaja de 11 puntos sobre el Atlético Madrid, 17 sobre Valencia y 19 por encima de Real Madrid.
Alavés, sumido en la lucha por la permanencia, puso en extremas dificultades a Barcelona. Su entrenador, el exjugador azulgrana Abelardo, demostró tener muy bien trabajado el encuentro y su equipo actuó siempre con las ideas muy claras.
Hizo su gol a los 23 minutos con un espectacular contraataque culminado con cierta suerte por el delantero sueco John Guidetti, uno de sus jugadores más destacados: el atacante confundió al arquero Ter Stegen al patear con los dos pies.
Durante la primera parte, y con un poco afortunado Philippe Coutinho como titular por primera vez, Barcelona circuló el balón muy lentamente y descuidó las marcas, propiciando el contraataque rival. La única ocasión clara de los azulgranas antes del descanso fue un espectacular lanzamiento de falta de Messi que obligó a Fernando Pacheco a realizar una gran intervención.
No estaría tan afortunado en la jugada que decidió el choque. El entrenador de Barcelona, Ernesto Valverde, detectó cuál era una parte del problema y quitó del campo a los laterales Lucas Digné y Semedo para situar a Jordi Alba y Sergi Roberto.
Inmediatamente, los catalanes ganaron en profundidad y dinamismo. El líder igualó a los 72 minutos en una gran jugada de Iniesta, quien progresó por la banda izquierda y puso un centro al área para que Suárez marcara con una volea.
El conjunto azulgrana se fue decididamente hacia la victoria y a seis minutos del final llegó una falta ideal para Leo Messi. El rosarino lanzó magistralmente y marcó su vigésimo tanto en el torneo para voltear el marcador. No obstante, el arquero Pacheco pudo hacer algo más.
Fue el quinto partido consecutivo en el que Suárez y Messi marcaron. Ahí se ve dónde está la fuerza atacante de este Barcelona tan dominante. Así concluyó un partido en el que el Alavés obligó al líder a un esfuerzo con el que posiblemente no contaba. Pero ahí estuvo Messi. Otra vez.