Ovación

Messi y su pandilla, desaparecidos en acción

Ni hay que arrasar con todo ni dejarse seducir con la idea de que Argentina perdió la Copa América por dos penales mal ejecutados.

Lunes 06 de Julio de 2015

Ni hay que arrasar con todo ni dejarse seducir con la idea de que Argentina perdió la Copa América por dos penales mal ejecutados. Si alguien cree esto último, por favor que no sea Gerardo Martino ni los jugadores de la selección nacional. Porque no sólo estarían equivocados con la lectura de lo que pasó el domingo en el estadio Nacional de Santiago, sino que entraríamos de nuevo en un berenjenal de confusiones.

Es momento de que las pulsaciones decanten con el paso de los días y ya con el horizonte menos contaminado por el dolor de la derrota, entonces sí agarrar el toro por las astas.

Lo primero que debe definir Martino es qué rumbo quiere darle a su ciclo y elegir a los ejecutores convencidos para llevarlo adelante. De nada sirve ir a la guerra, por poner un ejemplo extremo, si a los soldados se les caen los pantalones ante la primera adversidad que deben afrontar.

Y ya no es válido apelar a esa cantilena que el proceso de Martino recién lleva diez meses de nacimiento. Porque, en ese caso, también hay que decir que el DT rosarino agarró un equipo con las defensas altas porque venía de perder la final del mundo contra una máquina colectiva como Alemania. Guste o no, al menos ese equipo de Alejandro Sabella se sabía a qué carajo jugaba.

Entonces, lo mínimo que se esperaba del nuevo proyecto era que fuera superador al anterior. Y la Copa América era la alfombra roja para demostrarlo. Todo muy bonito: la goleada a Paraguay en semifinales o el buen partido ante Colombia en cuartos. Y? La final. Desaparecidos en acción estuvieron Lionel Messi, Javier Mascherano y su pandilla.

En síntesis, hasta ahora Martino explicó más con su empalagosa verba lo que pretende del equipo en las conferencias de prensa que en los hechos. Por eso cuando se le pase la calentura del caso, debe sacarle una foto a la actuación contra Chile y decir "esto se hizo bien, esto se hizo mal. Este jugador puede seguir jugando en la selección y este no". Nada de otro mundo. Algo tan simple como pasarle el peine fino a un equipo que no sólo se acostumbró a perder finales, sino que jugó el partido sin esa sangre competitiva que debe correrle por las venas.

Si el Tata no hace eso, realmente estamos fritos. Porque en el fútbol, y más en este nivel superlativo, nada cae desde el cielo para que una selección con un potencial como Argentina y, con Messi en la cancha, muestre semejante nivel de inacción en las paradas bravas. Hubo una falta de compromiso para torcerle el brazo a la historia que dan ganas de pedir como ciudadano una cadena nacional para exigirles que "se vayan todos".

Chile le sacó la copa a la selección argentina con hambre de gloria. En ese aspecto, no se la dejó ni oler. Para el equipo de Jorge Sampaoli, incluso para el propio DT, era el día de sus vidas deportivas. Y lo afrontaron como tal. Porque el Zurdo le ganó por escándalo a Martino en la preparación del partido.

El casildense dijo que iba a ser una cosa y la hizo. Convenció a sus dirigidos de que había un camino medular, pero también los invitó a tomar atajos alternativos por si el auto pegaba algún banquinazo.

Tampoco dejó nada librado al azar. Hasta le adelantó a Bravo, estudio minucioso mediante, hacia qué lado le iban a tirar los penales Messi, Higuaín y Banega. Resultado: tocó el disparo de Messi, el de Higuaín fue a la tribuna y a Banega se lo atajó. Detalles que no hacen toda la cuestión, pero siempre ayudan. Cualquier duda, preguntarles a los chilenos qué piensan hoy de Sampaoli.

En cambio, Martino se llenó la boca en la previa sobre que su equipo no iba a apartarse del libreto de establecer los parámetros del partido y "bla, bla, bla". Lo que menos hizo Argentina fue marcarle el pulso al trámite. Siempre se jugó como quiso Chile, más allá de que la selección tuvo oportunidades para marcar con el cabezazo de Agüero, un tiro de Otamendi y la agónica jugada de Higuaín.

Pero, en la cancha, nunca se la vio muerta de ganas por arrinconar a Chile. Mucho menos por silenciar a esa marea roja de hinchas chilenos que se llevaron a sus casas lo que fueron a buscar del conjunto de Sampaoli.

Hay tropezones que dejan enseñanzas. Y golpes que sirven para sincerarse. El que sufrió la selección argentina contra Chile no tiene que hacerlo jugar al gallito ciego a Martino. Debe hacerle entender que la selección argentina está por encima de los Messi, Mascherano, Biglia, Di María, Higuaín, Lavezzi y de todos aquellos que el domingo jugaron la final de la Copa América como si fuera para cumplir un trámite previo a tomarse sus vacaciones en alguna playa paradisíaca del mundo.

La Pulga no aceptó el premio al mejor de la copa

Leo Messi, después de perder la final de la Copa América ante Chile, rechazó recibir el premio a mejor jugador del torneo, según el portal minutouno.com. El argentino, que se subió al escenario ubicado en el centro del campo para recibir la medalla de subcampeón, no quiso que le dieran el premio a mejor futbolista por el sentimiento de pena que sentía tras perder un encuentro tan importante con la selección.
  La organización, lejos de tener a otro jugador en la cabeza para poder sustituir a Leo Messi como mejor jugador, quitó el trofeo del escenario sin levantar sospechas y no anunció ningún ganador borrando este trofeo del mapa.
  Una empresa captó las imágenes que muestran cómo la organización quitó dicho trofeo del escenario. En este video se puede comprobar cuando un operario quita este título prácticamente sin que nadie se diera cuenta.
  El futbolista ya había rechazado el premio al mejor ante Paraguay, cuando el combinado albiceleste empató un encuentro en el que la selección del Tata Martino dominaba por un cómodo 2-0 antes del descanso.

El 10 descansará algunos días en nuestra ciudad junto a la familia y luego se iría de vacaciones a Europa

Los próximos pasos de Leo serán de disfrute rodeado de la familia. Junto a su hijo Thiago y a su pareja Antonella Rocuzzo, embarazada, compartirá momentos en nuestra ciudad. Como es habitual, el crack también se tomará unos días de vacaciones en algún destino europeo, antes de sumarse a la pretemporada con Barcelona de cara al comienzo de la actividad. La liga de España comienza el 15 de agosto, mientras que el sorteo de la Champions League será el 27 del mismo mes. El reencuentro de Messi con la selección será en septiembre, cuando la Argentina dispute dos partidos amistosos en Estados Unidos. Lo único definido es que el 8 de ese mes enfrentará a México. Si bien no está oficializado, tres días más tarde jugaría con Brasil, en una ciudad a designar del país norteamericano.

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