Messi y el orgullo de ser argentino
Era el premio con dueño ya conocido de antemano. El mundo del fútbol, el europeo más que nada, sabía antes del lunes a la noche que Lionel Messi sería el ganador del Balón de Oro, distinción que hace más de medio siglo entrega la prestigiosa revista France Football al mejor jugador del año. Y fue un acontecimiento por varios motivos: porque es el primer argentino no nacionalizado en otro país que la gana, porque es el primero que obtiene un jugador de Barcelona...

Miércoles 02 de Diciembre de 2009

Era el premio con dueño ya conocido de antemano. El mundo del fútbol, el europeo más que nada, sabía antes del lunes a la noche que Lionel Messi sería el ganador del Balón de Oro, distinción que hace más de medio siglo entrega la prestigiosa revista France Football al mejor jugador del año. Y fue un acontecimiento por varios motivos: porque es el primer argentino no nacionalizado en otro país que la gana, porque es el primero que obtiene un jugador de Barcelona surgido en la cantera, porque además jamás jugó al fútbol profesional en su país de origen y porque le duplicó los votos del segundo en discordia, Cristiano Ronaldo. Claro que Lío, el pibito aún tímido de barrio Grandoli, al que le diagnosticaron problemas de crecimiento y hoy mide 1,69 metro de alto con sus 22 años, lo tomó con humildad, hablando poco como acostumbra. Y en esas pocas palabras remarcó su orgullo a la pertenencia de su país, a la vez que marcó el insólito hecho de que ese halago no haya caído nunca en manos de Diego Armando Maradona, hoy su técnico en la selección argentina

Claro, recién en 1995 el premio se abrió al jugador extraeuropeo. Sí lo ganaron Alfredo Di Stéfano y Enrique Omar Sívori, pero ambos lo hicieron nacionalizados español e italiano respectivamente, sino no lo hubieran obtenido. Por eso el de Messi es el primer caso de un argentino "total" con el Balón de Oro. "Es un gran honor para mí ser el primer argentino en recibir este trofeo. Quiero dedicarle este premio a mi familia y a todos mis compañeros de equipo", dijo, modesto, al enfrentar a todos los medios que aguardaban sus palabras luego del entrenamiento de Barcelona, ya que el premio se lo darán el domingo en una ceremonia especial.

Como ocurrió con Kaká en 2007 y Cristiano Ronaldo el año pasado, fue fundamental para Messi integrar un equipo campeón de la Liga de Campeones de Europa, la competencia símbolo para el periodismo del Viejo Continente. Y la Pulga así lo reconoció: "La Liga y los otros dos títulos ganados por Barcelona (Liga Española y Copa del Rey) seguramente resultaron clave en esta elección".

"La verdad es que no me esperaba una diferencia como la que me dijeron que hubo. Me sorprendió muchísimo", comentó el rosarino, sobre los 473 a 233 votos, el número y la diferencia más alta desde que se aplica el sistema actual de elecciones. Xavi, el tercero y compañero de la Pulga, recolectó 170.

Messi elogió mucho a Josep Guardiola, su entrenador en Barcelona ("siempre dije que fue una persona muy importante. No sólo para mí, sino para todo el grupo. Hay una relación más allá de técnico-jugador"), y aseguró que "no me obsesionaba especialmente" el Balón de Oro, porque "creo más en los logros de conjunto que en los individuales".