Cuando se juntaron los rosarinos en el complemento, Argentina destrabó un amistoso incómodo ante Guatemala, a seis días del debut ante Canadá
Viernes 14 de Junio de 2024
Por supuesto que el amistoso en Maryland ante Guatemala no podía ser considerado más que eso. Con el debut en la Copa América a la vuelta de la esquina, cualquier consideración acerca del desarrollo del partido, que terminó en lógica goleada por 4 a 1, debe relativizarse. Más allá de la tentación de elogiar hasta el hartazgo (una vez más y van...) a esa dupla sensacional de rosarinos que cuando se juntaron en el complemento levantaron al público. De Lionel Messi y Angel Di María se habla, por supuesto. El 10 jugando todo el partido, marcando dos goles y asistiendo, y el 11 con lujos y pases para el aplauso.
Y lo que quedó en el tintero sobre todo es la especulación sobre la lista definitiva que dará a conocer Lionel Scaloni de los 26 que irán por la reválida del título del 2021. Lista que quizás con el diario en mano ya haya dado a conocer y, si no lo hizo, sin dudas lo hará en el transcurso de este sábado, a lo que está obligado. También sirvió para que Lautaro Martínez se reencontrara con gol, fue doblete y todo gracias a Leo.
Scaloni llevó 29 jugadores a esta previa al certamen continental en Estados Unidos, que incluyó al victoria anterior ante Ecuador, y tres quedarán afuera. Uno de los que estuvo en análisis sin dudas fue Valentín Carboni, el volante ofensivo de Monza, titular, de buen partido, al que le cometieron el penal que derivó en el segundo gol argentino que encaminó el triunfo.
Como ante Ecuador, que también le hizo fuerza como el más modesto Guatemala (que no clasificó a la Copa América y encabeza su grupo en el inicio de las eliminatorias de la Concacaf), la victoria de Argentina fue decantando lógica, por el peso de las individualidades, por destellos del juego colectivo que forma parte del ADN.
Sin prisa ni pausa, fue desarmando el fervor rival que devino en el gol en contra a los 4 minutos de Lisandro Martínez, tras una buena tapada del Dibu Martínez en un tiro libre.
El arquero le regaló el gol a Messi
Lo empezó a desarmar el propio arquero guatemalteco, que le dio un pase-gol a Messi en una salida inofensiva a los 11’, y después del error en la salida del Dibu que casi le hace devolución a su colega y no fue el segundo de Guatemala de casualidad, llegó el claro penal a Carboni y la noble determinación de Leo de dejárselo patear a Lautaro Martínez. El Toro necesitaba amigarse con el gol en la selección y lo hizo pateando fuerte abajo, a la derecha del uno.
Con un Gio Lo Celso que fue titular en los dos partidos, pero no estuvo encendido, bastó que Messi sí lo hiciera de a ratos en el primer tiempo y con más continuidad en el segundo, para que el desarrollo se volcara definitivamente a favor del equipo de Scaloni. Mucho más cuando entró Di María y se asoció con Leo.
Tuvo una exquisita mediachilena Angelito que sacó mejor el arquero. Enseguida Enzo Fernández habilitó bárbaro a Leo, que de primera se la cedió a Lautaro Martínez para convertir el tercero. Y al toque llegó lo mejor con el exquisito pase de Di María a Messi para el 4 a 1.
No hubo VAR, hay que aclararlo, porque tal vez estos dos últimos goles hubieran sido anulados por offside previos, muy finitos del propio Messi, pero que la tecnología seguramente hubiera revisado y apuntado.
Una sociedad que se las trae para la Copa América
No hubo mucho más. Tampoco nadie hizo un esfuerzo superior, sabiendo que el debut ante Canadá está a la vuelta de la esquina. Un 4 a 1 esperable, que dejó sí la certeza de que cuando Messi y Di María se juntan, hay que sentarse a disfrutarlo, sabiendo que al menos por el lado de Angelito, esta Copa América será la última oportunidad de verlos juntos.
Después de la gran conquista de Qatar, de la anterior que empezó la saga en el Maracaná, vuelve una competencia atrapante con un título en juego.
Que tendrá a Leo y Angel de nuevo como los estandartes, como las banderas de un país que en el fútbol se abraza como en ningún otro momento.